Yo sí supe amar, sí fui honesto y sí estuve dispuesto a construir algo real.
Y aunque hoy todavía duela, con el tiempo entenderé que perderte no fue perder el amor; fue perder la ilusión de quien pensé que eras.
La realidad es que quieres hacerte creer que llegaste para enseñarme algo bonito, pero yo nunca he dejado de creer en el amor; que antes de ti no le diera entrada es algo muy distinto. Simplemente pasa que tú sí me gustaste y me dejé llevar.
Tal vez algún día recuerde nuestra historia con cariño y sin tristeza. Tal vez llegue el momento en que piense en ti y ya no me pregunte por qué no fui suficiente. Porque la verdad es que nunca se trató de eso.
Nadie está obligado a quedarse donde ya no quiere estar, pero todos merecen la verdad para poder seguir adelante sin confusiones ni falsas esperanzas.
Al final, querer a alguien también implica respetarlo lo suficiente como para ser sincero, incluso cuando la verdad puede doler.
Las relaciones personales son bien fáciles: si te sientes atraído por alguien y ese sentimiento es recíproco, pueden intentar construir una relación. Y si en determinado momento dejas de sentir algo por esa persona, te detienes y se lo dices con honestidad y respeto.
Lo que suele complicar las cosas no son los sentimientos, sino la falta de comunicación, las dudas que no se expresan y las conversaciones que se evitan.
Se que eventualmente volvere a ser yo, pero por ahora que complicado es, solo quiero verlo, se que en algún punto pasara a ser un lindo recuerdo, la cuestión es que ahorita no quiero eso.
Llevo un mes odiando los fines de semana horriblemente, antes suplicaba por que llegara el viernes y estas ultimas semanas deseo no llegue, eran los dias que compartiamos y a mi me encantaban, se esta volviendo dificil esta soledad