Quedan 10 días para acabar el split.
Voy a jugar 12 horas al día al lol y voy a intentar subir a Master en EU.
Apuesto 5000€ a que subo, y si pierdo los repartiré en directo con toda la gente que haga RT a este tweet.
Si eres de LATAM te pago un 20% más.
10 winners. Abro.
‼️🇦🇷 Ander Herrera, sobre los viajes al interior con Boca:
“El otro día estábamos en Salta y ves cómo la gente se desvive, llora por Boca en una de las regiones más pobres de Argentina.
El día que va Boca cambia todo, es todo felicidad y alegría. Es de las cosas que me voy a llevar para el resto de mi vida.
¿Cómo nosotros solo con nuestra presencia podemos hacer feliz a tanta gente? La verdad me da hasta vergüenza.
Por eso salimos del hotel un par de veces a saludar, firmar camisetas, porque tenemos a nuestro alcance hacer feliz a mucha gente.
[@Libertadores]
MARTIN PALERMO: "Hay una anécdota que viví con Diego y nunca olvidaré. No había jugado para la Selección desde 1999. Y en 2008, cuando yo tenía 34 años, me lesioné los ligamentos de la rodilla derecha.
En ese momento ni siquiera sabía si iba a volver a jugar al fútbol. Pero me recuperé a principios de 2009, y para entonces, por una de esas raras cosas del destino, Diego se había hecho cargo de la Selección Nacional. Y entonces, me llamó. No había jugado por una década con la camiseta argentina y de repente Diego me empezaba a dar partidos.
Así llegamos a la parte final de las Eliminatorias y yo me di cuenta de que podía ser parte. Nos encontramos con el partido en el que le tenemos que ganar a Perú en la anteúltima fecha para mantenernos con chances. Era un momento de crisis. Así que ahí estamos, jugando contra Perú, en Buenos Aires, y diluvia. Hacemos un gol.
Está todo dado para ganar 1-0. Y después llega el empate de Perú antes del final. Desastre. Estábamos terminados. Game over. La gente se empieza a ir del estadio, enojada. Y Diego, que había sido muy criticado en la prensa por sus tácticas, por llamar a un delantero viejo que todos creían terminado… ahora también está listo. Pero en tiempo de descuento, ganamos un córner. La pelota llega al área y me queda de frente. Gol.
Empiezo a correr como un loco, con todos los compañeros que me persiguen. El estadio explota. Diego también se manda corriendo al campo, se tira de cabeza y aterriza en el pasto mojado. Qué momento. ¡Qué noche!
Me gusta pensar que si mi vida fuera como una película, y la primera escena fuera una en la que estoy pateando una pelota, el final, cuando llegan los títulos, sería el de ese festejo de gol bajo la lluvia. Nunca juzgaría a Diego. Tuvo sus errores, seguro, pero vivió su vida y es así. Todo lo que me interesa es lo que Diego fue para mí y lo que me hizo sentir."