Este habla desde una perspectiva mal vista. Dos mujeres hicieron quiebre a #Libre , que tenía el poder. Un gobierno que metió zancadillas, tretas y manipulación (algo que saben bien). Tenían un congreso a su antojo. Todo para robar, y se vieron reducidos por ¿Dos mujeres?
Good bye ex compañeras, que disfruten sus vacaciones bien pagadas y con protección diplomática. Puede que momentáneamente hayan podido comprar su impunidad, por el apoyo del hegemón, pero el pueblo no olvida que la narcodictadura son ustedes. Su condena será el repudio popular por ser las alumnas superadas de la curva de Batson y las autoras de las únicas elecciones en la historia en que se declararon Presidente, Diputados y Alcaldes sin contar los votos y actas en su totalidad.
Gastaron 6 meses y quién sabe cuántos millones de lempiras más en un intento por borrar los audios y la memoria de su monumental fraude. Salieron con las mismas mentiras recicladas. Tuvieron menos sintonía que el partido Jordania - Argelia. Entregaron el país a los poderes fácticos que hoy se reparten la ENEE y las exoneraciones en pago. A través de mis redes sociales estaré refutando una por una las calumnias proferidas contra mí, contra mi equipo y contra el gobierno de LIBRE.
@gtorreszelaya1 Lástima, tuvieron el poder y lo que hicieron fue desperdiciar la oportunidad con propuestas vacías, confrontaciones burdas, escándalos descabellados y un saqueo desbordado creyendo que todo, se queda en familia.
Estimada @manton15
En un contexto electoral tan cuestionado, decir que “el pueblo dio potestad” exige mucha prudencia.
Hay resultados oficiales, sí.
Pero también hay una confianza ciudadana golpeada.
Y cuando la confianza está golpeada, el poder debe hablar con más responsabilidad, no con triunfalismo.
Le recomendaría reconsiderar sus palabras.
Ningún funcionario debería atribuirse la voz de todo un pueblo, especialmente en un contexto donde persisten dudas, divisiones y demandas de transparencia.
Después de todo lo ocurrido asumir que existe un consenso nacional alrededor de una sola narrativa política es desconocer la realidad que vive el país.