Este año que acaba si hubo un chingo de cosas que me dolieron. Temas de salud un tanto graves, pero a nivel emocional, fue un año muy agotador. Literalmente fue un año de tocar fondo. Pero no dejarme caer por una razón muy fuerte.
Recuerdo que un logro muy importante en su momento fue tener una oficina bien, escritorio, computadora, archivero etc, ahora estamos desmontándola. Cerrando un ciclo que debió haber acabado hace mucho tiempo.
Después de tocar fondo, lo que queda es levantarse. Y recordemos que en esos momentos nos damos cuenta quienes son los verdaderos amigos. Aveces tocó cuidar a algunos en la enfermedad y estar al pie del cañón. Y cuando tú necesitas. No están.