No fueron desplazados de sus tierras, no enviaron a sus hijos a la guerra, no les expropiaron sus bienes. Viajaron, comieron y bebieron. Para ellos la «horrible noche» fue que el pobre tuviera un poco más de pan en la mesa.
Si abelardo llega a gobernar, y cumple lo que dice, no protestemos, que esa sea nuestra protesta, el silencio y la resistencia, para que los mismos que lo pusieron allí se den cuenta que en democracia no se vota con odio, sino con conciencia. 12,75M❤️