Había percibido un olor que llevaba dos decenios sin oler: el de Odiseo. Sintió un pálpito que casi lo ahogó. Volvió a olfatear. No había duda. ¡Su rey había vuelto!
Hablando de La Odisea, uno de sus pasajes más tristes y hermosos quedó inmortalizado en Ulises y Argos, de Briton Rivière. En el canto XVII, Ulises vuelve a su palacio tras veinte años de ausencia, envejecido y disfrazado. Nadie lo reconoce, salvo Argos, su perro, postrado por la vejez y el abandono. Al percibir su olor, levanta las orejas y mueve la cola. Ulises contiene las lágrimas y pasa de largo. Después de ver a su amo por última vez, Argos muere, al fin, en paz🥹❤️🩹
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Full, proud heart and so very grateful for this 30 year ride with my brothers…
Marcelino: ¿Qué hacen las madres?
Jesús: Dar, Marcelino, siempre dar.
M: ¿Y qué dan?
J: Dan todo. Se dan a sí mismas, dan a los hijos sus vidas y la luz de sus ojos, hasta quedarse viejas y arrugadas.
«Las madres nunca son feas»
“Marcelino, pan y vino” de Ladislao Vajda (1955)
Si quieres hacer reír a Dios @diostuitero cuéntale tus planes.
¿Cuándo vas a comenzar a dejar de pelear para comenzar a vivir? Porque no se pueden hacer las dos cosas a la vez.
Facundo Cabral 🇦🇷