la ayuda que llega sin pedirla suele ser la que más nos sostiene, a veces no necesitamos que nos resuelvan el problema, solo que nos digan "aquí estoy" sin que lo pidamos
Hace un rato que llegué de un concierto y estoy reventada. A veces se me olvida que los 30 me susurran en la nuca y voy a necesitar 4 días por lo menos para recuperarme.