Lo que ha montado Cabo Verde contra Argentina. El equipo del archipiélago de 500 mil habitantes ha llevado al límite y más allá al campeón. La historia más maravillosa y conmovedora de este Mundial ha terminado en la derrota más heroica.
𝐄𝐥 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚... ❤️🩹🥹
@albertolati demuestra que por más eventos y conocimiento que se tenga, ver a tu selección cantar el himno en casa durante un #Mundial, siempre te va a tocar el corazón
¡Hoy va por México, por Beto y por los millones que comparten la ilsuión! 🇲🇽
Gabriel García Márquez decia:
Si usted ya llegó a los sesenta, deje de contar las monedas y empiece a contar los momentos.
Porque mientras usted sigue ahorrando “por si acaso”, los “por si acaso” andan afilando el colmillo, esperando su cansancio para disfrutar lo que usted no se permitió.
Ya trabajó, ya crió, ya sufrió.
Ahora es su turno de mirar el amanecer con calma, de comprarse lo que siempre postergó, de tomarse el café más caro sin culpa y con sonrisa.
No se meta en negocios locos ni se deje convencer por el hijo “emprendedor” que siempre tiene una “gran idea” y ninguna factura pagada.
Y por favor: no viva con sus hijos. Visítelos, abrácelos, pero conserve su puerta y su paz.
No cargue con los problemas de nadie. Los nietos son para reír, no para criar; los hijos, para amar, no para mantener.
A esta edad, cuide su cuerpo, pero más su ánimo. No hable tanto de las enfermedades ni de las pastillas; hable de viajes, de canciones, de recuerdos bonitos.
Y si alguien le dice que “ya no sirve para nada”, sonría con elegancia… y piense que esa persona todavía no entiende lo que es llegar lejos sin deberle nada a nadie.
Ría, viva y deje que el resto se amargue por gusto.
Usted ya ganó: sigue aquí, en pie, con historia y con estilo.
¡Y eso es realmente un privilegio!
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
Xochitlanez es una mujer indígena, es parte de la comunidad de @revistaetcetera. Aquí desmonta la ignorancia criminal de @martibatres desde el origen de la palabra "apapacho" hasta la farsa de la supuesta medicina tradicional.
Muchas gracias Sandra Antonia Toledo Martínez, por escribir tu guión en español y compartirlo con nosotros.
En el estreno de "Por la dignidad humana", @dayan_jacobo charla con @dmorenochavez, director de @Pajaropolitico, sobre el periodismo en tiempos de la posverdad, las redes sociales, la censura y la violencia dentro y fuera de Internet.
#PodcastCulturaUNAM
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🔴¡Es hoy! No te pierdas la presentación del libro “Permiso para matar”, una investigación de @dmorenochavez, @paris_martinez y @dayan_jacobo.
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📍 La cita es en Casa CEMEFI a las 19:00 horas.