Si alguna cosa exterior te contrista, no es ella la que te conturba, sino el juicio que te formas acerca de la misma; pero en tu mano tienes el abolir este juicio al instante.
A ningún hombre puede acontecer algo que no sea un accidente humano.
Si, pues, a cada ser acontece lo que es conforme a su costumbre y naturaleza, ¿por qué te enojas? La naturaleza universal no te hará soportar lo que te sea insoportable.
Si alguna cosa exterior te contrista, no es ella la que te conturba, sino el juicio que te formas acerca de la misma; pero en tu mano tienes el abolir este juicio al instante.
Yo me deleito en conservar sano mi principio rector, sin experimentar aversión por hombre alguno ni por cosa alguna que acontezca los hombres; antes bien, mirándolo todo con buenos ojos, aceptando y usando de cada cosa según su mérito.
A ningún hombre puede acontecer algo que no sea un accidente humano.
Si, pues, a cada ser acontece lo que es conforme a su costumbre y naturaleza, ¿por qué te enojas? La naturaleza universal no te hará soportar lo que te sea insoportable.
Yo me deleito en conservar sano mi principio rector, sin experimentar aversión por hombre alguno ni por cosa alguna que acontezca los hombres; antes bien, mirándolo todo con buenos ojos, aceptando y usando de cada cosa según su mérito.
Conviene ordenar toda tu vida en cada una de las acciones, y si cada una de ellas logra el fin que le corresponde, date por satisfecho.
Y que ellas alcancen el fin correspondiente ninguno puede impedírtelo.