Marco Aurelio escribía para recordarse algo sencillo:
las personas cambian.
Hoy alguien nos admira.
Mañana nos critica.
Después vuelve a buscarnos.
Si nuestra estabilidad depende demasiado de esas oscilaciones, viviremos moviéndonos al ritmo emocional de los demás.
Por eso los estoicos intentaban construir una autoestima menos dependiente del aplauso y menos destruida por la desaprobación.
Estás cambiando. Lo notas en lo que ya no toleras, en lo que ya no te atrae, en lo que ya no te afecta. No fue de un día para otro, fue proceso, fue sanación, fue decisión. Y aunque aún no lo veas reflejado afuera, por dentro ya eres otro. Y eso lo cambia todo.
No te preocupes, tu cerebro tiene un mecanismo increíble para protegerte:
No te deja sentir de golpe un dolor que no puedes manejar.
Por eso, en cualquier duelo, existe una fase de shock o negación. Así que cuando enfrentes el dolor de una relación terminada, el cierre de una etapa o cualquier pérdida significativa, recuerda esto: puedes con ello.
Tu mente solo te permitirá procesar lo que estás listo para enfrentar.
Critícala todo lo que quieras.
Pero los animales se acercan a ella sin miedo.
Los niños le sonríen.
Los desconocidos terminan contándole su historia.
La gente se siente segura a su lado.
Y si algo he aprendido en la vida, es esto:
La energía de una persona siempre dice la verdad. Aunque a algunos les incomode reconocerlo.
Cada persona vive su duelo a su manera.
Algun@s se encierran para llorar, otr@s salen a reír los fines de semana, y hay quienes aparentan estar bien... aunque por dentro les duela todo.
La etapa de duelo de nadie se juzga ni se cuestiona. Mientras no se haga daño a sí mism@, su proceso es válido, legítimo y merece tiempo, acompañamiento y respeto.
Duele recaer, especialmente cuando sentías que ibas tan bien. Pero es importante recordar que las caídas también forman parte del proceso.
Tropezar no borra todo el camino que ya has recorrido ni el progreso que has logrado.
Pensaron hacer lo mejor del mundial en US4 considerando su solidez económica.
Tal vez dentro de la planeación, no consideraron que ellos prefieren preponderantemente el béisbol, básquetbol y fútbol americano.
Aumentaron los precios de manera absurda en hoteles y comidas
La gente prefiere venir a México, donde se palpa la euforia por el deporte y se puede comer, así como conseguir un hotel con mucho menos recursos.
El canto de este pájaro tiene una frecuencia de 432 Hz.
Este sonido ayuda a liberar hormonas de la felicidad, como la serotonina, que regula de forma natural la presión arterial y la frecuencia cardíaca
A medida que uno envejece, se da cuenta cada vez más de que la verdadera felicidad se compone de mañanas tranquilas, un entorno limpio, acostarse temprano, un hogar seguro y personas que no te agoten la energía...