@Spaniard2002@BECAES_ "Si fueran extranjeros los enemigos de España, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra, agravan y perpetúan los males de la nación, son españoles". Amadeo de Saboya en su escrito de abdicación.
Y así seguimos...
Pocas cosas representan mejor al sanchismo que la demolición del PSOE cultural. La berlusconina coherencia estética entre los casos de corrupción y la TV pública ya es perfecta. Con tus impuestos.
@pmarsupia Puede tener funciones protocolarias o de representación. Por ejemplo, en una reunión de jefes de Gobierno en la que las esposas tengan alguna visita cultural o solidaria mientras sus maridos se reúnen. Ahí tendría su papel pero no como cargo público.
@pmarsupia No, no la hay. No es autoridad ni ostenta cargo público o institucional. A todos los efectos son ciudadanos privados, sin dotación presupuestaria alguna ni derechos o deberes especiales.
@pmarsupia En España, como monarquía parlamentaria, la primera dama es la mujer del jefe del Estado. En nuestro caso, la reina. La mujer del presidente del Gobierno no tiene cargo institucional.
Cuando el Chrysler Building coronó su estructura, ningún periodista estaba allí para contarlo. Todos sabían que había fracasado en la carrera por ser el edificio más alto del mundo.
Pero aún le quedaba un as en la manga.
Os cuento su historia en #LaBrasaTorrijos
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La Asamblea francesa dedica un gran aplauso a las víctimas y los afectados por la DANA.
También han debatido sobre la ayuda ofrecida por el ministerio de Interior francés a nuestro Gobierno: “España no quiso nuestra ayuda”. 🤦🏻♂️
Yo no niego el cambio climático. Está científicamente comprobado que existe. El mundo se está calentando.
Ahora bien, ¿qué más puedo hacer yo? Yo, que reciclo hasta las tapas de los yogures, que utilizo el transporte público, que intento contaminar lo menos posible. Vivo en una comarca muy industrializada que, a lo largo del siglo XX, contaminó lo que no está en los escritos. Pero aquello se acabó; ya nadie contamina —las multas son de infarto— y hasta hay truchas en los ríos.
Por eso, me revienta el discurso de tipos como Mario Viciosa, que no dudan en aleccionar a la gente y a decir qué está bien votar y qué está mal. Y utilizan argumentos rastreros y miserables, como el de establecer una relación causa-efecto entre el voto y las muertes en Valencia.
Si Mario Viciosa fuese un hombre íntegro y cabal, se dirigiría a los grandes contaminadores mundiales, que son la China y la India. Solo la India, contamina más que toda la UE. Y China contamina cuatro veces más que la India.
Así que Viciosa debería aleccionarme no a mí, sino a los chinos y los hindúes: «¡Chinos hijos de puta, dejad de calentar el Mediterráneo con vuestra polución»; «Hindúes de mierda, estáis matando valencianos, cabrones».
Pero no, el amigo Viciosa me atormenta a mí, un pobre europeo que deposita su basura en cinco contenedores distintos. Así se gana el jornal: anunciando el apocalipsis a quien no tiene en su mano hacer nada —o tiene bien poco— por evitarlo.
Son bueyes bebés, van con miedo, no han visto tanta gente en su vida.
Es un encierro INFANTIL, para que los niños empiecen a maltratar animales.
No entiendo un país que hace estas cosas y sobre todo, para qué.
Lo que vimos ayer en Venezuela no tiene otro nombre más que fraude. Una “elección” donde el resultado oficial no tiene relación con la realidad. Algo evidente para cualquiera.
Rompimos relaciones diplomáticas con Maduro desde hace 4 años. No las reabriremos hasta que su pueblo pueda elegir a sus líderes en elecciones de verdad.
El gobierno de Venezuela anuncia la expulsión de nuestra misión diplomática de su país con una serie de argumentos inverosímiles y demostrando una profunda intolerancia a la divergencia, esencial en una democracia.
El nuestro en Chile es un gobierno de alianza entre la izquierda y la centro-izquierda, y defendemos firmes los valores democráticos y el respecto irrestricto a los derechos humanos. Lo hacemos por convicción y por aprendizaje de nuestra propia historia nacional.
En este caso no hemos hecho más que sostener lo que creemos correcto: que los resultados de la elección sean transparentes y verificables por veedores no comprometidos con el actual gobierno mediante la publicación íntegra de las actas. Hasta el momento en que escribo estas líneas ello no ha sucedido.
Es justamente el respeto a la soberanía del pueblo venezolano, y los efectos que la diáspora forzada de parte importante de ese pueblo ha provocado, lo que nos lleva a exigir transparencia.
Ni subordinaciones, ni cálculos. Principios.
Por el bien de los venezolanos de a pie, de toda América Latina, y más allá de las peleas de adjetivos, esperamos que la voluntad del pueblo venezolano sea respetada cumpliendo con la estándares básicos de la democracia.