Un poco vigilado está. A el le gustaría estar más pendiente, pero sigue un poco hecho polvo.
Sin embargo, sabe que Ofi si que le echa más un vistazo a Remy.
Contra todo pronóstico, lo que hizo al ver la escena fue soltar una tenue carcajada, para luego mover una mano y ponerla sobre la pierna de Ofiuco con cariño, para consolarla.
— No me voy a ir a ningún lado. Tranquila.
Le devolvería el cuenco a Marcus. O si no llega, se lo +
pasaría a Remy para que se lo deje él.
— Tiene muy buena pinta, pero apetito tengo poco ahora mismo. Muchas gracias a todos, de verdad.
Sonrió, volviendo a dejar caer la cabeza y suspirando.
— He tenido heridas peores. No es para tanto.
No sabe si eso va a arreglarlo para +
Escuchó a Remy detener a Ofiuco y tratar de tranquilizarla, así como a sí mismo. De verdad, que el druida tenía el cielo ganado.
— Si... Tienes razón. Ofi, no vayas. Prefiero que te quedes aquí conmigo. Por favor.
Agradecía lo del estofado, pero no tenía estómago para comida +
— No puedo reposar...
Se trató de incorporar en la cama, aunque primero de todo no podía, y segundo probablemente le inflarían todos los de la sala a hostias para volverlo a tumbar.
— Estamos en peligro.
Miró con preocupación a Remy, Marcus y Ofiuco.
— Os estoy poniendo en +
A decir verdad, no se esperaba nada de esto.
Esta con la mano apoyada en la herida del pecho, que es la más grave, y de repente se ha visto rodeado de muchísimas personas. Tantas que se estaba empezando a desorientar.
— Un inquisidor aquí...
Susurró, sin saber si los demás +
— ...
Fue capaz de aguantar de pie el tiempo suficiente como para que Vicente perdiera la consciencia.
Tras eso, el mismo se desplomó al suelo de rodillas, apoyado en el mandoble.
No daba para más.
Quirce le miró durante unos segundos.
Victoria también. Debería de matarlo, asegurarse de no dejar testigos que pudieran decirle a su antiguo amigo que seguía vivo.
Apretó el mango del mandoble, pero... Para retirarlo del cuello de Vicente. Y la sombra, aunque reacia de +
hacerlo, se vio obligada a repetir el gesto de Quirce, para luego desvanecerse al ser desconvocada.
Por mucho que fuera la idea inteligente, había sido inquisidor durante 22 años de los 27 que tenía.
— Vete.
Usó la espada como un punto de apoyo más. Porque poco le quedaba +