Cada vez que un Sudamericano elimina a un Europeo se festeja como si fuera un campeonato del mundo. El fútbol es acá, el fútbol es nuestro y nuestra idiosincrasia.
Festejaron la muerte del Papa, la de Maradona, la del Indio Solari, y unas cuantas más. No se trata de ninguna batalla cultural. Esto es lisa y llanamente la proliferación de un odio hacia lo popular. Que feo vivir así. Sin identidad ni respeto para lo verdaderamente argentino.