Mirá los dos golpes en el escudo antes de entrar. Emociona.
¿Qué carajo les pasará por la cabeza a los jugadores de fútbol para alguna vez olvidarse de sus raíces? Todos fueron este chico.
Decir que es la atajada de todos los tiempos no alcanza: es la jugada más importante de todos los tiempos. Cambió el destino de un país y la carrera del mejor jugador de la historia. No hubo ni habrá nada igual.