Mientras España está siendo invadida por Marruecos, la presidenta del PSOE y varios Ministros entre ellos Grande Marlaska, acuden a la embajada del país africano para celebrar los 27 años del reinado de Mohamed VI.
RENDICIÓN TOTAL
Tú te fuiste el año pasado de turismo a Menorca, Irene.
Perdón, «viajar», porque turismo lo hacen los demás. Los que os quejáis del turismo excesivo «viajáis».
Carmen Forcadell:
"A España nunca voy, solo al País Vasco y a los Países Catalanes"
¡¡¡A ver anormal con patas!!!
Si no quieres nada con España, entrega el pasaporte y el sueldo que te pagamos y quédate en tu puta choza de Gerona y no salgas de ahí.
Cristóbal Soria ha ido a la TV argentina a decir que España no tiene nada contra Argentina, que toda la campaña contra Argentina está siendo financiada por el Real Madrid. Como se puede ser tan cornudo por dios.
Emociona ver al mundo abrir los ojos 🥹 el marketing lo mantuvo como un tipo "humilde" cuando en cancha se veía todo lo contrario. Los medios lo supieron vender bien, pero ahora la gente por fin despertó y vivirá con este estigma toda su vida.
Nuestro MAYOR FRACASO como sociedad futbolera fue creer por tanto tiempo el relato de que Cristiano Ronaldo era el “soberbio - mala persona” y Lionel Messi era el “inocente - buena persona.”
Como todas las personas, ambos tienen virtudes y defectos, aunque solo uno de ellos es visto como el MAYOR TRAMPOSO y LLORÓN de la historia. Para pensar.
Por qué estas hijas de puta tienen que ser unas privilegiadas a nuestra costa y para siempre?…
Me niego en rotundo que estas lerdas analfabetas con más cara que un queso me sigan vacilando mientras me cobran…👍👍
Un día en Villarreal, Rodrigo Hernández cogió el teléfono y llamó a su padre llorando. "Basta", le dijo. "No puedo más."
Tenía quince años, estaba lejos de casa y el Atlético de Madrid lo acababa de descartar después de cinco años en su cantera. El club que lo había formado desde los once años consideró que no tenía el nivel suficiente. Rodri fue a Villarreal. Y en Villarreal hubo un momento en que lo único que encontró fue el teléfono y la voz de su padre.
Lo contó él mismo en el discurso del Balón de Oro 2024, el premio más importante del fútbol mundial, que recibió un mes después de romperse el ligamento cruzado de la rodilla derecha. El 22 de septiembre de 2024, en un partido del Manchester City contra el Arsenal, cayó al suelo sin que nadie le tocara. Ocho meses de operación y rehabilitación. El peor momento de su carrera en su mejor momento como jugador.
Volvió. Poco a poco, partido a partido, como había hecho siempre desde aquel descarte del Atlético. Luis de la Fuente lo llamó para el Mundial. Le puso el brazalete de capitán. Y el 19 de julio de 2026, en la final contra Argentina en el MetLife Stadium, Rodri fue elegido MVP del torneo. El jugador que no era suficiente para la cantera del Atlético de Madrid con quince años levantó la Copa del Mundo con treinta.
La familia que le exigió que estudiara tanto como entrenaba, los pies en el suelo en el pueblo de Villanueva de la Cañada donde creció, el padre al que llamó llorando desde Villarreal. Dos días después de ganar la Eurocopa 2024, alguien lo vio en un Burger King del pueblo preguntando cómo iba el equipo cadete.
Ese es Rodri.