Lo había supuesto, sí; y aquello le ponía en un aprieto porque… no sabía cuánto decir de Max sin él presente, pero es que era su padre quien preguntaba. Pasó de rascarse la nuca a frotarse la cicatriz de la ceja, con el ceño fruncido.
—¿Es sobre algo en concreto?
——Es sobre Max. Como podrás suponer ——añadió, con un gesto menos tranquilo que habitualmente——. Estoy algo preocupado, y como sois amigos… Imagino que te contará más que a mí.
Se rascó la nuca y asintió de inmediato, procurando parecer lo más despierto y atento posible, aunque no tuviera ni la más remota idea de lo que podría querer Viktor.
—Claro. ¿Ocurre algo?
@HEIRTOTHEARCANE » ayudarte con el motor. —Solo entonces soltó la muñeca de Max y se levantó, aproximándose a la barandilla del puente; había algo complicado en su expresión. Bajó la cabeza y reconoció en voz muy baja—: Joder…, me daba miedo no volver a verte. ¿Estás bien? Pese a lo evidente.
@HEIRTOTHEARCANE » la inseguridad se estaba mezclando lentamente con toda esa preocupación que había mantenido escondida en su interior y ahora que había visto a Max a salvo estaba saliendo todo a la superficie sin quererlo.
—Tampoco quiero que te metas en líos por mi culpa. Pero me encantaría »
@HEIRTOTHEARCANE » frente a ellos, lo suficientemente ancho para acogerlos a ambos y que Max tuviera espacio con su escayola. Ya se encargaría él de ayudarle a subir, la silla la aseguraría en un cobertizo del muelle.
Cuando Max llegara al puerto, Dom ya estaría allí: había ido temprano, cargado con su mochila de siempre y el regalo de Max en su interior. Se había esmerado un poco más en su aspecto aquel día, incluso le había pedido a un compañero un producto para fijarse el cabello y así »
@HEIRTOTHEARCANE » porque la costura no era lo suyo. Retiró la mano del rostro de Max para poder maniobrar mejor y le puso el brazalete.
—Listo, capitán, aunque no es el regalo —dijo, reincorporándose—. Creo que ahora podemos zarpar —añadió, y movió la cabeza para señalar un bote que tenían »
@HEIRTOTHEARCANE » el hombro para quitarse la mochila entonces y, sin dejarla sobre el muelle, sacó algo de ella, que no permitió que viera Max aún—. Cierra los ojos. Pero de verdad, sin trampas.
@HEIRTOTHEARCANE » contra el sol, que ya caía, y la otra mano la cerró y la inclinó para mirar un reloj invisible.
—Llegas tardísimo, Mad Max. Mira qué hora es. —No sabía qué hora era si era sincero, Max notaría en su voz que bromeaba—. Pero como eres el cumpleañero, lo dejaré pasar. —Movió »
» mano y la cerró con una sonrisa, haciendo desaparecer la imagen proyectada. Dom le había dado ánimos para esa última noche antes de su cumpleaños. Ahora parecía estar de mejor humor al respecto.
» proyectó en la pared que tenía justo delante. El corazón le dio un vuelco y leyó el mensaje.
«No puede ser».
El labio inferior le tembló, sabiendo al instante a quién pertenecía; no había nadie en el mundo que le llamara así más que él. Era increíble. Bajó la mirada a su »
Estaba recogiendo en la forja para volver a casa cuando reparó en aquel... ¿qué era eso? Max acercó la silla a la mesa y recogió el cubo, observándolo más de cerca una vez lo tuvo en la palma de la mano. Con cuidado, lo palpó hasta que algo pareció moverse y una imagen se »
@HEIRTOTHEARCANE » menos sincera. Simplemente se colaron las dudas en el gesto, por mucho que le emocionara la propuesta del menor; culparía a las inseguridades que cargaba consigo como zaunita—. ¿Seguro que puedo entrar en la forja para echarte una mano?
@HEIRTOTHEARCANE » carcajada entonces, y en la mirada que le dedicó quedó todavía más expuesta su honda admiración—. Pero nah, siempre me ha gustado eso de ti, Mad Max: el empeño que le pones a todo. —Y entonces apretó los labios y su sonrisa se volvió algo más pequeña, aunque no por ello »