ꭵꭵꭵꭵ.
queden expuestos, y su cabello recogido desordenadamente con una pinza da una imagen más completa de su rostro, que brilla gracias a la luz que los enfoca directamente.
Sei vuelve por completo a la música, perdiendo cualquier interés en el resto del lugar fuera del escenario. Sin embargo, las palabras llegan a sus oídos, provocando que una risa brote de entre sus labios. Le causa gracia pero, aún con ello y el prolongado escrutinio previo, ( + )
Si bien Megara no había hablado lo suficientemente fuerte para ser escuchada por el grupo en cuestión, su rostro poco escondía la molestia que le provocaban.
No era personal, al menos, no por el momento.
Suspira entonces, tentada a perderse en el teléfono, cuando,
»
ꭵꭵꭵ.
Más adelante un solo de guitarra se hace cargo de la canción; el solo de Seishin. Ella desliza cada nota con tranquilidad, haciendo que parezca sin esfuerzo. El corset que lleva puesto, del mismo color de su cabello, permite que los coloridos tatuajes de sus brazos ( + )
ꭵꭵꭵ.
El contacto finalmente es cortado, y la pelirrosa vuelve a centrarse en lo suyo mientras una sonrisa se estira en sus labios, como si algo le hubiera divertido, mientras, sus dedos tocan un par de notas sueltas para comprobar que el instrumento este afinado.
Sei avanza hasta tomar posición junto al vocalista, ajustándose la correa de la guitarra cromada negra sobre el hombro. Es ahí cuando se permite un deliberado escrutinio. El ambiente apagado del lugar no le incomoda, y entonces, su mirada cae sobre una figura específica
Le sorprende que el bastardo de Lee aceptara tocadas en el bar, no es el estilo que suelen ofrecer, así que atribuye la decisión a alguna de sus mierdas por cubrir.
Toscamente, Megara se deja caer en un asiento casi a la esquina. Rowan, el tipo de seguridad, le acompaña.
»
ꭵꭵ.
que resalta ante sus ojos. Llama su atención.
El escrutinio entonces se prolonga, Sei barre a la mujer lentamente hasta fijar sus oscuros cuencos en los de ella, casi quemándolos al no apartarlos por largos segundos, pues, se permite mirarla.
Guitarra eléctrica al hombro de la de cabellera rosa que ingresa al bar, dirigiéndose junto a los demás al escenario. Es una de esas noches sueltas que acepta para cubrir un lugar, algo casual para ella, que siempre está de aquí a allá, con todo tipo de trabajos esporádicos.