—¿Y que se supone que la gente normal hace en estos días de calor?….
Si tan solo pudiera salirse de ese cuerpo ahora…
—¿Ya terminamos de comprar lo que ibas a comprar o faltan cosas?….uughhhhhh…me muerooooo…!!
—Humu….vergüenza me daría salir toda fachosa y con poca clase…..
No está acostumbrada a usar todavía un cuerpo humano como recipiente…
Esta echándose aire con un péqueño abanico
—Pero a ti te queda de maravilla, Hanae.
Y ahora que lo veo….¿y los pueblerinos?…
—Te dije que te pusieras algo más ligero... ¿Estás bien?
Allá van las dos, paseando por el pueblo.
Hace calor, así que apenas y hay un alma afuera... El momento perfecto para salir con tu novia fantasma, ¿O no?
Recordatorio….
NUNCA JAMÁS LLEVAR VESTIDO DE LOLITA CON EL CIELO DESPEJADO
Sigh….
Al menos puede acompañar a su novia al pueblo…ya es ganancia
Se muere de calor….
¡¿?!
Rápidamente se había dispuesto a defender aquel templo, adoptando una posición de ataque con la escoba como si fuese un arma.
—T-tú... ¿Qué haces aquí? Perturbar lugares sagrados no es correcto.
Es una vista graciosa.
Una simple niña queriendo golpear con una escoba.
Cabellos azules y un aura tranquila, eso podía percibir Hanae quien podria ver a la misteriosa mujer que le estaba dando la espalda.
—Ah, ya despertaste
Su voz era familiar, casi idéntica a la de cierta fantasma/diosa que tanto le encanta molestar a Hanae
De sus auriculares suena por lo bajo una de las melodías ruidosas que a Hanae le gustan, acostumbra a escucharlo así por comodidad, y para no perturbar a su amiga.
¿....?
Esa presencia... Se siente distinta a la del espíritu... Tomó con firmeza su escoba.
—¿Quien está ahí?
En aquel templo olvidado había más ruido de lo habitual.
Normalmente, solo Hanae se ocupaba de sus tareas para evitar que el lugar quedara sumido en un silencio absoluto… pero ese día había algo más.
Una presencia.
Era extraño, pero no se podía percibir la presencia de Inari
—Los vegetales saben mal, yo quiero carne. Carne!
Gruño, más como un cachorro que algún ser aromatizante
—Hmp…pero como ahora eres mi esposa…creo que los comeré…
—Ni tanto, solo estudiaba por ocio más que nada.
Por elección propia... Eso es bueno, ¿No?
—A demás si cocino algo... Vas a dejar los vegetales en el plato otra vez...
—Ah…
Su respiración se detuvo
¿Siquiera ella puede respirar?
Soplo un mechón de cabello que le estorbaba en la frente, sus mejillas estaban coloradas
—N..no será de inmediato!, y no haré nada raro con tu cuerpo. Lo juro!
Solo que quiero ir a comprar algo yo sola…
—Bueno, yo...
Tragó saliva algo dudosa, no está segura...
¿Qué se sentirá ser poseída, siquiera?
No... Pero acaba de aceptar un compromiso incluso más grande, entonces...
...
Asintió, tras pensarlo un poco más.
—De acuerdo... Usa mi cuerpo.
Lo suyo le costó, pero... Sí, cree ya entender lo que está ocurriendo.
¿Será acaso que esta persona... Simplemente no come tomate y se lo está intentando dar a ella?
Suspiro... Pues a ella le enseñaron a no desperdiciar comida, así que...
—Un tomate perfectamente fresco no (+)
Apoyó el tomate justo frente a ella.
ᅠ ❝Ten destruye estos huevos demoniacos.. pero no debemos estrellarlos.. los demonios podrías salir...❞
Dejó salir una pequeña risita mientras una de sus manos iba a su parche.
ᅠ ❝¡Tendrás que comerlos!❞