«ESTE ES UN PAÍS DE CHORIZOS»
José María Gay, barcelonés ilustre, que tal día como hoy nos dejó hace un lustro
Era el «economista indignado» que nos hizo amena la economía y con un lenguaje claro, atizó siempre a la corrupción del sistema
Como en ésta famosa conferencia de 2012
El Francotirarock y el pase de España a la final del Mundial 📷
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La pasión por las emergencias nunca coge vacaciones
Mientras el resto disfruta de la playa, la montaña o las terrazas, nosotros seguimos aquí y lo digo con orgullo.
Es fácil que nos entusiasme nuestro trabajo, dedicarnos a la urgencia y emergencia, que nos estimule ayudar a nuestros pacientes en esos momentos críticos de su salud. Salir con el helicóptero sanitario a zonas remotas para llevar el abordaje óptimo a pacientes con patología tiempo dependiente. Tener el temple y las actitudes necesarias para atender más de 200 llamadas en un turno en el centro coordinador donde todos llaman pidiendo atención rápida. Convivir con esos compañeros de trinchera de raza, tan única y tan especial, curtidos en mil batallas.
El helicóptero no entiende de calendarios. Cuando el termómetro supera los 40° y el turista se desorienta en un sendero perdido, allí vamos. Cuando la noche de fiesta se complica y las urgencias se multiplican, seguimos en pie. La patología tiempo-dependiente no espera a que termine el verano.
El centro coordinador no descansa. 200 llamadas cada médico, enfermero o gestor en un turno. Detrás de cada una hay alguien que confía en que al otro lado haya una voz serena que tome decisiones en segundos. Que sepa filtrar el pánico, priorizar lo urgente, movilizar solo lo necesario.
Y luego está esa "raza especial" de profesionales, la que comparte café a las 3 de la mañana, la que se releva sin mirar el reloj, que sabe que el compañero también está dejándose la piel. Los que hemos vivido mil batallas sabemos que el verdadero equipo se forja cuando la presión aumenta.
A todos los que nos quedamos —médicos, enfermeros, Técnicos en Emergencias Sanitarias, gestores, pilotos, tripulantes—: esto va por vosotros. Por los que cambian planes, posponen vacaciones, explican a los hijos que papá o mamá tiene que ir a trabajar. Por los que gestionan la logística cuando el sistema chirría.
Sí, es fácil entusiasmarse con este trabajo. Pero es más fácil aún cuando sabes que no estás solo. Que al otro lado del teléfono, del helicóptero, de la ambulancia, hay otro como tú, con la misma vocación, defendiendo la misma trinchera, con ese sentimiento de infinita utilidad al ciudadano.
Feliz verano a los que lo viven desde la urgencia y emergencias. Que el verano no nos quite la pasión. La merecemos. 🧡🚑🏨🚁
INCREÍBLE: El inmigrante ruandés Emmanuel Abayaisenga vio rechazada su solicitud de asilo en Francia en repetidas ocasiones desde que la presentó en 2012. A pesar de las órdenes de deportación, permaneció en el país de forma ilegal.
Los sacerdotes le confiaron las llaves de la catedral, encargándole el cierre y el cuidado del edificio. Después de que incendiara la catedral, destruyendo el órgano y el coro, el padre Maire lo acogió en su casa, ofreciéndole refugio mientras esperaba el juicio.
Luego asesinó al padre Maire.
Europa en pocas palabras: el suicidio moral de una civilización.
El abrazo:
Un lenguaje universal con muchos acentos.
El abrazo es una de las formas más antiguas y poderosas de comunicación no verbal.
Aunque parece un gesto simple, su significado cambia según la cultura, el contexto y la intención.
En la cultura occidental, Europa y América, el abrazo suele simbolizar afecto, consuelo y cercanía emocional.
Un abrazo fuerte y prolongado transmite apoyo, “te contengo”, mientras que uno corto y ligero puede ser solo un saludo cariñoso.
En momentos de duelo o alegría, es casi una necesidad emocional.
En Latinoamérica, el abrazo es especialmente cálido y expresivo.
Se usa para saludar, despedirse y demostrar cariño.
En países como México, Argentina, Uruguay o Colombia, dar un abrazo es casi sagrado:
Significa hospitalidad, solidaridad y amor familiar o de amistad.
Es común que los abrazos duren más y sean más efusivos.
En muchas culturas asiáticas, Japón, Corea, China, el abrazo no es tan habitual en público.
Se prefiere el respeto a través de la reverencia.
Sin embargo, en contextos privados o entre amigos cercanos, el abrazo adquiere un valor aún más profundo:
Es una muestra de confianza y vulnerabilidad, porque romper el espacio personal tiene gran significado.
En culturas africanas y del Medio Oriente, el abrazo puede ser parte de rituales de bienvenida y fraternidad.
En algunos pueblos indígenas de América, el abrazo simboliza la unión con la comunidad y con la naturaleza.
En el lenguaje del cuerpo universal, el abrazo representa:
Contención:
“No estás solo/a"
Aceptación:
“Te recibo tal como eres”
Sanación:
Libera oxitocina, a hormona del vínculo y la calma.
Por eso un abrazo en el momento justo puede trascender palabras y culturas:
Es un recordatorio físico de que existimos en relación con otros
Hoy 4 de julio se cumplen 250 años de que el Congreso de las Trece Colonias proclamara en Filadelfia la independencia de los Estados Unidos. Los yanquis suelen reconocer la ayuda que les prestó Francia, pero olvidan la decisiva ayuda que les prestó España para librarse del inglés.
Desde 1776, España empezó a enviar armas, pólvora, uniformes, mantas y dinero a los rebeldes americanos a través de una compañía comercial de tapadera, Roderigue Hortalez et Cie, operada junto con Francia. La Corona española no quería una guerra abierta con Gran Bretaña todavía, pero sí quería debilitarla, así que el apoyo se canalizó en secreto.
Bernardo de Gálvez, joven gobernador de la Luisiana española, fue la pieza clave de esa ayuda temprana. Desde Nueva Orleans permitió que barcos rebeldes remontaran el Misisipi cargados de suministros, esquivando el bloqueo naval británico, y facilitó rutas de abastecimiento que resultaron vitales para los ejércitos de Washington en un momento en que las Trece Colonias apenas tenían capacidad industrial propia para fabricar pólvora o armamento.
En 1779, España declaró la guerra a Gran Bretaña como aliada de Francia. Nunca firmó un tratado formal con el nuevo Congreso americano ni reconoció oficialmente la independencia hasta el final del conflicto, pero su entrada en la guerra cambió el tablero por completo: obligó a Gran Bretaña a repartir su flota y sus tropas entre varios frentes distintos, aliviando la presión sobre el ejército continental.
Con el mismo espíritu con el que siglos antes los exploradores españoles habían recorrido a pie miles de kilómetros de territorio norteamericano, Bernardo de Gálvez organizó y lideró personalmente una campaña militar en el golfo de México que arrebató a los británicos plaza tras plaza. Conquistó Baton Rouge y Manchac en 1779, tomó Mobile en 1780 y finalmente rindió Pensacola en 1781, capital de la Florida Occidental británica, tras un asedio en el que el propio Gálvez fue herido.
Estas victorias no solo abrieron un segundo frente que distrajo tropas y barcos británicos que de otro modo habrían combatido en el norte contra Washington, sino que también aseguraron el control español del Misisipi y del golfo, garantizando que la ruta de suministros a los rebeldes siguiera abierta hasta el final de la guerra.
La ayuda española no fue solo militar. La Corona y comerciantes españoles prestaron y donaron sumas considerables que sirvieron para pagar tropas, comprar suministros y, en el tramo final de la guerra, contribuyeron a financiar la campaña de Yorktown (1781), la batalla que selló la derrota británica. Hay incluso relatos según los cuales fueron monedas de plata recaudadas en La Habana las que permitieron pagar al ejército americano en las semanas previas al asedio final.
Desde Ponce de León pisando Florida en 1513 hasta Bernardo de Gálvez tomando Pensacola en 1781, España estuvo presente en el mapa de lo que hoy es Estados Unidos casi trescientos años antes de que existiera como nación y también en el instante mismo de su nacimiento. La ironía es doble: el país que ayudó a explorar el territorio, a fundar sus primeras ciudades y a que sus indígenas conocieran el caballo sin necesidad de exterminarlos, fue también el que ayudó a financiar y a combatir por la independencia de un país que, andando el tiempo, arrebataría a España y a México buena parte de esos mismos territorios.
Se trató de una alianza sin gloria ni reconocimiento posterior: al firmarse la paz de 1783, España recuperó Florida y Menorca, pero no Gibraltar, y la nueva nación independiente que había ayudado a nacer acabaría, con las décadas, siendo la misma que se expandiría hacia el oeste a costa de los territorios que españoles y luego mexicanos habían colonizado durante siglos.
🚨Así estaba ayer Blanes, en la provincia de Gerona, animando a la selección española. Cuando los catalanes nos unimos para apoyar a la selección, no tiene freno.
No os creáis a quienes dicen que los catalanes no queremos ser españoles. Visca Catalunya i viva Espanya. ❤️❤️🇪🇸🇪🇸⚽️
Se suele repetir en las tertulias políticas que Pedro Sánchez ha demostrado a lo largo de estos años una gran inteligencia, aunque sea para hacer el mal. No es cierto. Cualquiera puede percibir que la acción política de Pedro Sánchez, el triunfo de su mantenimiento en el poder contra viento y marea, no tiene que ver con la inteligencia, sino con una total falta de escrúpulos. Carecer de límites morales permite una amplitud de movimientos, un privilegiado abanico de posibilidades del que carece quien haya vinculado su manera de moverse por el mundo a una brújula ética.
Maquiavelo sostenía que "es necesario que un príncipe que quiera mantenerse en el poder aprenda a no ser siempre bueno, sino a usar la bondad o la maldad según lo requiera la necesidad". Erasmo, en cambio, defendía en su Institutio principis christiani que el gobernante debe guiarse por los principios morales del cristianismo, priorizando la virtud, la justicia y el bienestar social: "El príncipe debe gobernar no para su propio beneficio, sino para el bien de sus súbditos, imitando a Cristo, que vino a servir y no a ser servido." Mientras Maquiavelo prescribía para el gobernante las virtudes del zorro y el león, Erasmo abogaba por el ejemplo del cordero, símbolo evangélico de humildad y de servicio. La astucia y la fortaleza (eso que ahora llaman "resiliencia") no son necesariamente síntomas de inteligencia, del mismo modo que el instinto de supervivencia puede ser compatible con la estolidez.
Pedro Sánchez, y con él todo el socialismo español, navega desde hace décadas sin restricciones éticas, priorizando las decisiones oportunistas sobre la moralidad. Igual matan etarras que pactan con ellos y los blanquean. Del mismo modo predican la bondad de los impuestos para financiar la educación y la sanidad como los invierten en una multimillonaria administración paralela de sobrinos y sobrinas enchufados. Tanto predican el feminismo como evidencian no importarles que su máximo dirigente haya escalado en el partido gracias al lucrativo y degenerado negocio de la prostitución.
No es brillante quien cambia de principios como de chaqueta. Es simplemente alguien que antepone sus sentidos primarios al bien común. La ausencia de escrúpulos no es señal de inteligencia, sino de atropellada y suicida desviación moral. Una desviación moral que tarde o temprano acabará pasándoles factura.
El Último Vagón:
Cada año los papás de Martín lo llevaban con su abuela para pasar las vacaciones de verano,y ellos regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente.
Un día el niño les dijo a sus papás:
-"Ya estoy grande
¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?".
Después de una breve discusión los papás aceptaron.
Están parados esperando la salida del tren,se despiden de su hijo dándole algunos consejos por la ventana, mientras Martín les repetía:
- "¡Lo sé!
Me lo han dicho más de mil veces".
El tren está a punto de salir y su papá le murmuró a los oídos:
-"Hijo, si te sientes mal o inseguro, ¡eso es para ti!".
Y le puso algo en su bolsillo.
Ahora Martín está solo,sentado en el tren tal como quería, sin sus papás por primera vez.
Admira el paisaje por la ventana, a su alrededor unos desconocidos se empujan, hacen mucho ruido,entran y salen del vagón.
El supervisor le hace algunos comentarios sobre el hecho de estar solo.
Una persona lo miró con ojos de tristeza.
Martín ahora se siente mal cada minuto que pasa.
Y ahora tiene miedo.
Agacha su cabeza... se siente arrinconado y solo,con lágrimas en los ojos.
Entonces recuerda que su papá le puso algo en su bolsillo,temblando, busca lo que le puso su padre.
Al encontrar el pedazo de papel lo leyó, en él está escrito:
"¡Hijo, estoy en el último vagón!".
Así es la vida, debes dejar ir a tus hijos, debes confiar en ellos.
Pero siempre tienes que estar en el último vagón, vigilando,por si tienen miedo o por si encuentran obstáculos y no saben qué hacer.
Tienes que estar cerca de ellos mientras sigas vivo.
El hijo siempre necesitará a sus papás.
Por siempre papás en el último vagón.
Uno de los mayores misterios para mí es que las orcas son los depredadores más eficientes de la Tierra y, sin embargo, nunca han cazado humanos en libertad. Quizás sepan algo que nosotros no sabemos.
Je me suis rendu compte que je vieillissais…
Mais ce n’était pas à cause des rides sur mon visage.
Ce n’est pas le miroir qui me l’a dit,
Ni ce jeune homme qui m’a cédé sa place dans le bus.
Ce ne sont pas non plus ces vêtements à la mode que je ne comprends plus,
Ni ces chansons qui me semblent n’être que du bruit.
C’était quelque chose de plus subtil. De plus profond.
Je l’ai remarqué le jour où j’ai cessé de vouloir convaincre.
Quand j’ai arrêté de courir après ceux qui s’éloignent.
Quand je n’ai plus ressenti le besoin d’avoir le dernier mot.
Quand j’ai appris à laisser partir sans faire de drame.
La vieillesse est arrivée sans prévenir.
Sans tristesse, sans crainte.
Elle s’est simplement installée, paisible.
Et elle a apporté avec elle… la paix.
Je n’attends plus d’excuses de ceux qui ne savent pas en donner.
Le silence des autres ne me dérange plus.
J’ai compris que chacun combat son propre vacarme intérieur.
Et que ceux qui veulent vraiment parler… le font.
Aujourd’hui, je ne cherche plus l’approbation.
Je ne veux plus rentrer dans un moule.
Je veux être en paix.
Mon corps n’est plus une source de honte.
C’est ma maison. Mon histoire. Ma mémoire.
Il a porté des amours, des deuils, des naissances et des chutes.
Comment ne pas l’honorer ?
Aujourd’hui, je vis autrement.
Sans courir. Sans “il faut”.
Sans culpabilité de choisir mon bien-être.
Je bois mon café chaud.
Je réponds aux messages sans pression.
Je marche sans me presser.
Je m’écoute. Je m’enlace. Je m’appartiens.
Et pour la première fois…
ça suffit.
Zaki Benameur