pasado desapercibido la forma en la que el mayor comenzaba a masturbarse, y tuvo que morderse el labio inferior, conteniéndose.
aún así, se acercó aún más a él para poder alargar una mano hasta su miembro. no quitó la mano ajena, solamente sumó la suya a sus movimientos.
“ a partir de ahora, podrás disfrutarlo siempre que tú quieras, amor… ya no necesitarás ninguna pantalla. ”
la morena rió al decir aquello, mientras continuaba moviendo sus pechos de forma provocativa, mojándolos con el agua y la espuma que había a su alrededor.
no le había +
la morena está gratamente sorprendida… y agradecida de haber aceptado aquella cita. la compañía del deportista en aquel jacuzzi era exquisita. estaba más que ansiosa por llevarse a la boca tremendo trozo de carne… por eso no dejaba de provocarle con todo lo que podía.