Estamos dando un nuevo impulso a los trenes de pasajeros que no solo comunican ciudades y pueblos, sino, sobre todo, familias, amigos, empleos y desarrollo con justicia.
Inauguramos el Tren Insurgente, de Toluca a Ciudad de México, y el Felipe Ángeles, de Lechería al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Ahora vamos del AIFA a Pachuca.
Aquí les muestro el avance de esta obra, a cargo del Agrupamiento Felipe Ángeles de los ingenieros militares.
📊🇲🇽 La presidenta @Claudiashein destacó que México se consolida como una de las economías más fuertes a nivel internacional:
✅ Entre los 10 países con mayor inversión extranjera.
💰 Primer lugar en incremento de salarios.
📉 Segunda tasa de desempleo más baja de la OCDE.
🤝 Y se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos. 🇲🇽🇺🇸
Pocas veces un video resume tan bien la intensidad de un partido.
La BBC acertó: en apenas minuto y medio captó lo que significó el México vs. Inglaterra.
Un video que vale la pena ver.
#MañaneraDelPueblo
🚨 DESPEDAZA @Claudiashein a Estados Unidos y exhibe su hipocresía
"Lo mejor que puede hacer es atender la prevención, disminuir la entrada de armas a México, combatir el LAVADO DE DINERO EN ESTADOS UNIDOS; cuando se vende la droga en EU.
¿En dónde queda ese dinero?"...
Para esos Panistas que repiten la narrativa Clasista y Racista de @IdiazAyuso y quieren homenajear a su héroe asesino Hernán Cortés, aquí les dejo una prueba contundente que México no nació con la llegada de los Españoles, México es mucho más que su narrativa miserable entreguistas #TraidoresALaPatria 👇👇👇💥💥💥👀
🚨 ESTA BUENA NOTICIA LE DARÁ ARDOR, MUCHÍSIMO ARDOR A LA FACHIZA
Después de haber estado hoy con nuestra PresidentA @Claudiashein, la banda U2 podría arrancar su nueva gira con un CONCIERTO GRATIS EN EL ZÓCALO...
📽 @Forbes_Mexico
@Jean_0097 Muchas felicidades Jean, disfruta tu cumpleaños 🎂 con tus seres queridos, te mando un fuerte abrazo fraterno y que sigas cumpliendo muchísimos más, que se cumplan tus propósitos.
@xime_garmendia Muchas felicidades Xime, disfruta tu cumpleaños 🎂, con tus seres queridos te mando un fuerte abrazo fraterno. Que sigas cumpliendo muchísimos más. Que se cumplan tus propósitos.
¡Gran consejo a los jóvenes! 🙌🏻
🔴 Durante un emotivo discurso, #Harfuch (@OHarfuch) destacó que nadie debe creerse mejor que los demás, pues eso representa una traba en la vida 📹👀
𝐋𝐀 𝐇𝐈𝐏𝐎𝐂𝐑𝐄𝐒𝐈́𝐀 𝐃𝐄 𝐓𝐑𝐔𝐌𝐏: 𝐂𝐔𝐀𝐍𝐃𝐎 𝐄𝐋 𝐏𝐑𝐈𝐍𝐂𝐈𝐏𝐀𝐋 𝐌𝐄𝐑𝐂𝐀𝐃𝐎 𝐃𝐄 𝐃𝐑𝐎𝐆𝐀𝐒 𝐐𝐔𝐈𝐄𝐑𝐄 𝐃𝐀𝐑 𝐋𝐄𝐂𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒
Por Dr. José Cuauhtémoc Cervantes
Las recientes declaraciones de Donald Trump cuestionando por qué la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no acepta su supuesta “ayuda” para combatir al narcotráfico revelan una contradicción profunda en el discurso de Washington.
Más que una oferta de cooperación, sus palabras parecen un intento de trasladar la responsabilidad de un fenómeno complejo —y profundamente binacional— únicamente hacia México.
La pregunta inevitable es otra: ¿con qué autoridad moral habla Trump de combatir al narcotráfico cuando Estados Unidos es el mayor mercado consumidor de drogas del mundo?
𝑬𝒍 𝒎𝒆𝒓𝒄𝒂𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒍𝒊𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒂𝒍 𝒏𝒂𝒓𝒄𝒐𝒕𝒓𝒂́𝒇𝒊𝒄𝒐
La lógica económica es simple: sin demanda no hay negocio.
El narcotráfico existe porque existe un gigantesco mercado consumidor, y ese mercado está principalmente en Estados Unidos.
Millones de consumidores sostienen una economía ilícita que mueve decenas de miles de millones de dólares al año. Mientras ese consumo interno continúe creciendo o manteniéndose, cualquier discurso que culpe exclusivamente a México resulta incompleto y, sobre todo, hipócrita.
Si Washington realmente quisiera acabar con los carteles, la primera batalla tendría que librarse dentro de sus propias fronteras:
•prevención y tratamiento del consumo
•desmantelamiento de redes de distribución internas
•persecución financiera del dinero de la droga
Sin embargo, esas acciones rara vez ocupan el centro del discurso político estadounidense.
𝙇𝙖𝙨 𝙖𝙧𝙢𝙖𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙘𝙧𝙪𝙯𝙖𝙣 𝙡𝙖 𝙛𝙧𝙤𝙣𝙩𝙚𝙧𝙖
Hay otra contradicción aún más evidente.
Mientras Trump acusa a México de no combatir al crimen organizado, gran parte del poder de fuego de los carteles proviene precisamente de Estados Unidos.
Miles de armas de alto calibre cruzan cada año la frontera sur estadounidense hacia territorio mexicano. Rifles de asalto, armas tácticas y equipo militar que terminan fortaleciendo a los mismos grupos criminales que Washington dice querer combatir.
Es una paradoja grotesca:
Estados Unidos critica la violencia del narcotráfico, pero al mismo tiempo alimenta el arsenal que la hace posible.
𝙀𝙡 𝙨𝙞𝙡𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙚𝙡 𝙡𝙖𝙫𝙖𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙙𝙞𝙣𝙚𝙧𝙤
Pero el problema no termina ahí.
El narcotráfico no solo vive de armas y consumo; vive del dinero.
Miles de millones de dólares generados por la venta de drogas en Estados Unidos terminan siendo lavados a través del sistema financiero internacional, muchas veces pasando por instituciones dentro del propio territorio estadounidense.
Si realmente se quisiera golpear al crimen organizado donde más le duele, el objetivo debería ser claro: el dinero.
Pero perseguir seriamente esas redes financieras implicaría confrontar estructuras económicas y bancarias profundamente arraigadas. Y ahí es donde el discurso político suele volverse convenientemente silencioso.
𝐀𝐑𝐌𝐀𝐒 𝐋𝐈𝐁𝐑𝐄𝐒 𝐄𝐍 𝐄𝐄.𝐔𝐔., 𝐒𝐀𝐍𝐆𝐑𝐄 𝐄𝐍 𝐌𝐄́𝐗𝐈𝐂𝐎
Por Dr. José Cuauhtémoc Cervantes
Durante décadas, Washington ha exigido a México una guerra frontal contra el narcotráfico. Discursos solemnes, presiones diplomáticas, amenazas comerciales e incluso insinuaciones de intervención militar se repiten cada vez que la violencia sacude al país.
Pero hay una pregunta incómoda que rara vez aparece en esos discursos:
¿de dónde salen las armas que alimentan esa violencia?
La respuesta es conocida desde hace años.
Datos de la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives indican que entre el 70% y el 74% de las armas recuperadas en escenas del crimen en México que pueden rastrearse provienen de Estados Unidos. No se trata de un rumor ni de propaganda: son cifras del propio gobierno estadounidense.
Aun así, Washington insiste en señalar a México como el principal responsable de la crisis.
𝑬𝒍 5 𝒅𝒆 𝒎𝒂𝒓𝒛𝒐 𝒅𝒆 2026, 𝒍𝒂 𝑪𝒐𝒓𝒕𝒆 𝑰𝒏𝒕𝒆𝒓𝒂𝒎𝒆𝒓𝒊𝒄𝒂𝒏𝒂 𝒅𝒆 𝑫𝒆𝒓𝒆𝒄𝒉𝒐𝒔 𝑯𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 𝒆𝒎𝒊𝒕𝒊𝒐́ 𝒍𝒂 𝑶𝒑𝒊𝒏𝒊𝒐́𝒏 𝑪𝒐𝒏𝒔𝒖𝒍𝒕𝒊𝒗𝒂 𝑶𝑪-30/2025, 𝒔𝒐𝒍𝒊𝒄𝒊𝒕𝒂𝒅𝒂 𝒑𝒐𝒓 𝑴𝒆́𝒙𝒊𝒄𝒐 en la que establece que los Estados tienen obligaciones claras para prevenir el tráfico ilícito de armas cuando este afecta derechos humanos como la vida y la integridad de las personas.
El documento no acusa directamente a un país en particular, pero deja algo muy claro:
los Estados deben regular, supervisar y controlar a las empresas armamentistas, garantizar rastreo de armas y prevenir su desvío hacia mercados ilícitos.
Es decir, la responsabilidad no termina en la frontera.
Aquí es donde aparece la gran hipocresía del discurso político estadounidense.
Mientras Washington exige a México detener a los cárteles, dentro de su propio territorio se venden rifles de asalto, fusiles semiautomáticos y armamento de alto poder con regulaciones que en muchos estados son sorprendentemente laxas.
Muchas de esas armas terminan cruzando la frontera y fortaleciendo el poder de fuego de las organizaciones criminales.
El resultado es una ecuación brutal:
𝐄𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐔𝐧𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐞𝐱𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚 𝐚𝐫𝐦𝐚𝐬.
𝐌𝐞́𝐱𝐢𝐜𝐨 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐲 𝐌𝐔𝐄𝐑𝐓𝐄
Y después Washington exige resultados.
No se puede hablar seriamente de seguridad hemisférica mientras se ignore este hecho elemental: el narcotráfico no opera en el vacío; opera con armas que alguien fabrica, vende y permite circular.
La guerra contra el crimen organizado en México no solo se libra en las montañas de Sinaloa o en las calles de Tamaulipas.
También comienza en los escaparates legales de las tiendas de armas del otro lado de la frontera.
Hasta que esa realidad no se reconozca, cualquier discurso estadounidense sobre seguridad regional seguirá siendo lo que en realidad es:
una lección de moral impartida con las manos manchadas de pólvora.
“𝐖𝐀𝐒𝐇𝐈𝐍𝐆𝐓𝐎𝐍 𝐄𝐗𝐈𝐆𝐄 𝐀 𝐌𝐄́𝐗𝐈𝐂𝐎 𝐆𝐀𝐍𝐀𝐑 𝐔𝐍𝐀 𝐆𝐔𝐄𝐑𝐑𝐀 𝐂𝐎𝐍𝐓𝐑𝐀 𝐄𝐋 𝐍𝐀𝐑𝐂𝐎𝐓𝐑𝐀́𝐅𝐈𝐂𝐎… 𝐌𝐈𝐄𝐍𝐓𝐑𝐀𝐒 𝐒𝐔𝐒 𝐏𝐑𝐎𝐏𝐈𝐀𝐒 𝐀𝐑𝐌𝐀𝐒 𝐂𝐑𝐔𝐙𝐀𝐍 𝐋𝐀 𝐅𝐑𝐎𝐍𝐓𝐄𝐑𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐀𝐋𝐈𝐌𝐄𝐍𝐓𝐀𝐑𝐋𝐀.”
𝐄𝐬𝐭𝐨 𝐞𝐬 𝐡𝐢𝐩𝐨𝐜𝐫𝐞𝐬𝐢́𝐚 𝐩𝐮𝐫𝐚
Datos de la ATF muestran que más del 70% de las armas rastreadas en crímenes en México provienen de su territorio.
Venden rifles.
Exportan violencia.
Y luego nos exigen resultados.
Hipocresía geopolítica.
#ArmasDeEEUU
#Narcotráfico
#Hipocresía
#México
#Geopolítica
#SeguridadHemisférica
¿Quién es realmente el narcotraficante?
Cada vez que se habla del narcotráfico en México, la conversación suele caer en los mismos lugares: los capos, los lujos, los corridos, las balaceras. Todo gira alrededor de las figuras visibles.
Mientras discutimos sobre capos y terrorismo, rara vez nos detenemos a preguntar quién diseñó realmente este negocio.
¿Por qué una economía ilegal que mueve cantidades enormes de dinero termina siempre operando en los mismos territorios y de la misma manera?
La gente piensa que es un rasgo cultural, que es un defecto moral de nuestros países en América. O que es así, porque sí, y qué le vamos a hacer. Pero esas explicaciones son muy pobres. Son las explicaciones que los dueños del negocio han logrado instalar en nuestra sociedad.
Si uno se aleja un poco del presente y observa el siglo XIX, encuentra algo revelador: el narcotráfico, como industria global, lo inventó el Reino Unido🇬🇧.
La primera gran narcotraficante fue la reina Victoria; no fue Pablo Escobar.
El Imperio británico inundó China con opio producido en la India colonizada. Fue una operación comercial, política y militar al mismo tiempo. El opio circulaba porque había una estructura imperial que lo empujaba con un objetivo muy claro: quebrantar a China, que se resistía a abrirse al “libre mercado” británico.
La droga fue un arma de guerra para doblegar a una población y mantener a todo un país en un siglo de humillación.
Ese modelo —el narcotráfico como engranaje comercial, político y militar— Estados Unidos🇺🇸 lo heredó y lo perfeccionó.
Desde la Segunda Guerra Mundial, Washington entendió que el narcotráfico podía ser una herramienta útil para desestabilizar gobiernos incómodos, financiar operaciones encubiertas, armar grupos paramilitares y también controlar a su propia población.
No es casualidad que en los años cuarenta, cuando Estados Unidos necesitaba opio para sus guerras, pidiera al gobierno mexicano permiso para sembrar amapola en las montañas de Sinaloa, Durango y Chihuahua.
El famoso Triángulo Dorado del noroeste mexicano no lo inventaron los narcos locales: lo impulsó el gobierno estadounidense. Básicamente, desde esa época México funciona como “huerta” de amapola de Estados Unidos.
Miremos, por ejemplo, lo que ocurrió en el sudeste asiático durante la Guerra de Vietnam. Allí, la CIA montó una aerolínea llamada Air America que, oficialmente, servía para operaciones de inteligencia y abastecimiento.
En los hechos, era una fachada para mover opio y heroína producidos en la región que abarca Laos, Myanmar y Tailandia.
Esa droga servía para financiar a las fuerzas anticomunistas locales, y los excedentes se distribuían por otros canales.
Cuando los remanentes del Kuomintang —el ejército nacionalista chino derrotado por los comunistas— fueron reubicados en esa zona, se convirtieron en socios de la CIA en el negocio.
Esa misma lógica se repitió décadas después en Afganistán. Cuando Estados Unidos invadió el país en 2001, lo primero que hicieron las tropas no fue destruir los cultivos de amapola, sino protegerlos.
Durante el breve periodo en que los talibanes controlaron el territorio, la producción de opio había caído drásticamente. Con la llegada de Estados Unidos, volvió a dispararse.
El opio afgano sirvió para financiar a señores de la guerra aliados, y las ganancias terminaron engrosando las arcas de multinacionales farmacéuticas que, años después, se convirtieron en las mayores productoras de opioides legales que desataron otra crisis de adicciones, esta vez dentro de Estados Unidos.
Entonces, ¿quién es realmente el narcotraficante?
Estados Unidos es que quien entrena, arma y financia a los grupos criminales narcotraficantes; pero también es el mismo que después dice combatirlos.
El cártel de Los Zetas, por ejemplo, fue entrenado por fuerzas especiales de Estados Unidos en bases como Fort Bragg y Fort Benning.
Hilo 🧵 1/3