Santo Tomás de Aquino decía que la paz no es ausencia de conflicto, sino saber dónde está el centro cuando todo se mueve.
Es perder el trabajo y aún saber quién eres. Estár en crisis y saber qué importa. Recibir una mala noticia y poder dormir
Esa serenidad es confianza en Dios
Con particular afecto, a la luz del Resucitado, recordamos hoy al Papa Francisco, que precisamente el Lunes de Pascua del año pasado entregó su vida al Señor.