RACING ES UN LUJO AÚN CON LA SOGA AL CUELLO
Racing se da un lujo que ningún equipo del fútbol argentino (diría del mundo) puede darse. El presidente y el DT son ídolos.
El 11 de diciembre de 1999, Gustavo Adoldo Costas hizo debutar a un "9" flaco que se parecía a Francescoli. Tenía 20 años y medio. Para muchos era el hermano del vecino. Para los que veían las inferiores, el delantero de la cuarta campeona. Casi se va libre hasta que un día, con la soga al cuello, explotó. Fue el mejor "9" del mundo en 2010.
El 7 de marzo de ese año, Gustavo Adolfo Costas abrió las puertas de una cancha en la que no se iba a jugar al fútbol y se llenó igual. A ese excapitán devenido en DT debutante junto a Maschio no tenían empacho en mandarle las fotos de sus hijos a modo de amenaza. No tuvieron decoro y le intervinieron el cuerpo técnico con un familiar como tercer entrenador. No tuvieron límites, pero en un club quebrado logró 30 puntos que nos dejaron en Primera cuando el sueño húmedo de varios era el segundo descenso.
En 2023, 24 años después, ese DT tuvo que mandar un CV para que le dierana una oportunidad pese a que sabía lo que era salir campeón en Perú, Colombia, Ecuador y Paraguay. Paraguay fue el escenario de la gloria que tardó 36 años después de soportar una vez más embates desde adentro. Estaba con la soga al cuello, pero encontró en una mala jugada de Chiquito Romero y en un zapatazo de Almendra su continuidad.
"Tenemos que estar todos juntos", clama y repite como mantra.
Racing tiene como presidente a un hombre que eligió bajarse del poster para concretar lo que no le dejaron ser como director deportivo cuando la inversión no era gasto.
Racing tiene como técnico a un hombre que eligió quedarse aún cuando sabe que no era el preferido porque quiere sacarse la espina de ese cabezazo que lo despojó de la Liga que merecía.
A los hinchas de Racing de bien nos destruyen la semana las derrotas. A los que subimos escalera aún con goteras, que nos sentamos en butacas aún sucias, que pagamos cuota con abono y agotamos camisetas nuevas, nos cambia el humor cuando Racing está mal sea quien fuera que esté sentado (solo o mal acompañado) en la oficina principal de Avenida Mitre.
Tómense un café o una birra con el que tienen diferencias y déjenlas para junio. Tenemos todo el Mundial para discutir. Tenemos casi dos meses para debatir.
Quedan dos partidos para clasificar. Hay que ganar. Tiremos todos para el mismo lado.
Lo que debemos discutir son modelos, ideas y proyectos. Hay que convencer al presidente de romper con antiguas estructuras que están instaladas en el club desde hace mucho tiempo y dejar atrás viejas políticas de los años ’90, las cualemos padecimos todos. Esa de las chicanas, desestabilización, operaciones... Que son autodestructivas e innecesarias para nuestro club. Yo pretendo otro club, el de la evolución, la tecnología, la de equipos de trabajo, de la buena comunicación y vinculación con el mundo... La del crecimiento en infraestructura, el de conformar equipos competitivos que peleen cosas importantes y que la inversión no sea considerada un gasto.
Yo no digo que estemos juntos por boludo, por decir. Lo digo porque la pasamos esa, entonces no quiero que volvamos a pasar. Cuando estamos juntos se logran un montón de cosas. Aún con la soga al cuello...
A GANAR Y CLASIFICAR TODOS JUNTOS.
¡Vamos Racing de mi vida!
No sé quién eres, no sé lo que quieres, pero tengo un conjunto de habilidades muy particulares, habilidades que me convierten en una pesadilla para gente como tú. Te buscaré, te encontraré y te haré un gol.
El que critica a este monstruo por estos últimos meses no entiende nada o está pensando en ser mas protagonista que el mismo Arias.
Y hay que ser bastante gil para hacerlo.
Animal indiscutido.
Gracias Gabriel.