Su mujer quedó paralizada a causa de un tumor cerebral. En uno de sus peores momentos, le pidió que la dejara ir… pero él decidió quedarse a su lado.
Se convirtió en su cuidador a tiempo completo, gastó todo lo que tenía en ayudarla y, cada día, bailaba delante de ella con una única misión: hacerla sonreír y conseguir que no se rindiera.
@EnsedeCiencia Debería repetirse, estoy de acuerdo, pero que esta vez no anulen goles xq sí y le saquen la puta 2da amarilla a paredes, que creo que sigue jugando