O sea que al final lo que quería hacer el viejo triplehijueputa de Alvaro Leyva era un golpe de estado mientras calumniaba al presidente ¡Y aquí todos los periodistas mercenarios y lameculos de los banqueros haciendo fiestas con las cartas del malparido ese! ¡Tremendas gonorreas!
Una mujer gorda será amada.
Una mujer pobre será amada.
Una mujer sin trabajo será amada.
¿Pero un hombre gordo, pobre y sin trabajo? Nunca.
Este juego es brutal.
No podemos llamar gordo a un gordo.
No podemos llamar negro a un negro.
No podemos llamar moro a un moro.
Pero tenemos que llamar mujer a un señor con una polla como el tubo de escape de una Ducati.
No necesito usar mis conocimientos sobre astrología, o recurrir a cualquier método de adivinación, para decirte que si tu pareja te dedica un reguetón, te espera un futuro de infidelidades, pobreza y violencia intrafamilar.