Un hombre visitó la casa donde había crecido después de más de veinte años.
Esperaba sentir nostalgia.
Pero experimentó algo distinto.
Comprendió que no echaba de menos el lugar.
Echaba de menos a la persona que había sido cuando vivía allí.
Desde entonces me pregunto cuántas veces confundimos una cosa con la otra.
Quentin Tarantino dijo una vez:
"Cuando me preguntan si fui a la escuela de cine, les digo: 'No, fui al cine.'"
Lo mismo aplica para todo.
La lección: Aprende haciendo.