Una de las historias de la Segunda Guerra Mundial que más me gustan:
Al final de la Guerra, un piloto alemán, antes de disparar al bombardero inglés, hace un acto de compasión y ve la dificultad de los pilotos de bombardeos en estabilizar el avión, les permite volar incluso a las fronteras aliadas.... Han pasado muchos a��os y los pilotos tuvieron la oportunidad de reunirse en persona. La sensibilidad del piloto alemán y la gratitud del piloto inglés son conmovedoras.