C.S. Lewis dijo “Los hijos no son una distracción de un trabajo más importante. Los hijos son el trabajo más importante.”
Al final, el legado que más importa no son las cosas que construimos o los proyectos ‘importantes’ que logramos. El verdadero legado será a quienes criamos y si ellos y ellas se sintieron más amados por nosotros que lo que nosotros amamos nuestros proyectos.