Si, literalmente te cambia la química del cerebro. Tarde años en dejarla, pero es totalmente posible una vez te pones a analizar el por qué lo haces.
El porno es como un anestésico para tapar tus problemas, el aburrimiento, la soledad o el estrés. Al dejarlo dejas de huir de esos sentimientos, dejas de ser un esclavo a la dopamina fácil y las fantasías de la pornografia, las cuales son solo adictivas porque tapan efímeramente tus vacíos y dramas personales.
Si se siente difícil es porque el cerebro lucha para conseguir su chute, exactamente igual que con cualquier otra droga. El gran peligro es que está socialmente normalizada, pero que sea común no la hace inofensiva. Romper ese ciclo implica admitir que estás enganchado a un estímulo artificial. En el momento en que aceptas que estás consumiendo algo diseñado para engancharte y decides cortar, la recompensa es enorme.
Dejas de vivir anestesiado, recuperas tu tiempo, vuelves a disfrutar de lo simple y lo real, dejas de ser esclavo de tu impulso y poco a poco vuelves a tener control de tu voluntad.
Es uno de los mejores cambios que he hecho en mi vida.