Cuando el corazón se siente angustiado de tantas cargas y no encuentra salida, acude a la Madre que nunca abandona. María es refugio seguro y manto protector en toda tempestad.
Por eso, dile confianza:
🙏 Acuérdate,
oh, piadosísima, Virgen María,
que jamás se ha oído decir,
que ninguno de los que han acudido
a tu protección, implorando tu auxilio
haya sido abandonado por Ti.
Animado con esta confianza,
acudo a ti, oh Madre,
Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a presentarme ante ti.
Oh, Madre de Dios!,
no desprecies mis súplicas,
antes bien, acógelas
y escúchalas benignamente.
Amén. 🙌
Virgen del Carmen, ruega por nosotros