En China no puedes criticar públicamente a Mao.
En EE. UU. no puedes criticar públicamente a los negros o a les LGBTQIA+.
En Europa no puedes criticar al islamismo o la inmigración.
Cada sociedad tiene sus figuras sagradas.
Lula no venció a Bolsonaro, él era solo un títere, le ganó a Trump, a Meta, a los algoritmos, a la tremenda ola de derecha que pretende apoderarse de Latinoamérica, a la iglesia evangélica, a las élites.
La victoria de hoy pasa a la historia. Lula un grande.