Una mujer se enamora por la manera en que la tratan, y se desenamora por la misma
razón. Así que, un hombre no pierde frente a otro hombre, sino frente a sí mismo.
Con el tiempo entiendes que nunca sabes realmente qué lugar ocupas en la vida de alguien. A veces creemos que somos una prioridad, mientras para esa persona apenas somos una opción. Las acciones, tarde o temprano, terminan mostrando el lugar que realmente ocupamos.