Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparación y la realización de los distintos momentos en Madrid, Barcelona, Montserrat y en las Islas Canarias. Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España.
"No desprecies el recuerdo del camino recorrido.
Ello no retrasa nuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta"
~ San Pablo VI
«Es Jesús a quien buscas cuando sueñas con la felicidad; es Él quien te espera cuando nada te satisface; es Él quien te empuja a dejar las máscaras que hacen la vida falsa; es Él quien lee en tu corazón las decisiones más verdaderas que otros quisieran sofocar»
San Juan Pablo II
Cristo ayer y hoy.
Principio y fin.
Alfa y Omega.
Suyo es el tiempo y la eternidad.
A Él la gloria y el poder.
Por los siglos de los siglos.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
¿Por qué no vendré mas si sé que aquí, a tu lado, puedo encontrar, Dios mío, lo que tanto he buscado?
Mi luz, mi fortaleza, mi paz, mi único bien. Si jamás he sufrido, si jamás he llorado, Señor, sin que conmigo llorases Tú también.
El auge del reguetón no es casualidad. Es el reflejo de un mundo que ha dejado de mirar hacia lo alto y se ha volcado al instinto.
Es el síntoma del vacío espiritual que sufre la sociedad. Una degradación de la dignidad humana y la trivialización del sexo.
Es la banda sonora de una cultura que rechaza la Cruz y abraza la carne. “Todo me está permitido, pero no todo me conviene” (1 Cor 6,12).