Hoy volví a llorar por las cosas que me están tocando vivir, volví a llorar por las decepciones que tengo, volví a llorar por aquellas cosas que no puedo cambiar, volví a llorar para desahogarme y seguir siendo la "yo puedo sola".
Madurar también es asumir que, en algún punto de tu vida adulta, debes decir: “Esta será la última vez que permito que alguien me haga sentir así”, y cumplirlo. No importa si es la familia, el trabajo, una relación o una amistad. La paz también es una decisión propia.
Si alguna vez te dejo de hablar y te elimino de mi vida, espero que entiendas lo difícil que fue para mí. Tengo la costumbre de aferrarme a lo bueno de las personas sin importar lo malas que sean para mí, así que si no te busco es porque me empujaste más allá de mis límites.
Te mereces flores en la puerta de tu casa. Te mereces mensajes a las 3:00 am diciendo que te aman. Mereces honestidad todos los días y amor cada hora. Mereces que te recuerden por lo increíble que eres. Te mereces lo mejor del mundo, nunca menos.
El amor después de los 25 es distinto.
Ya no buscas emociones intensas ni juegos; buscas estabilidad, amabilidad y metas en común. Las mariposas pasan a segundo plano, y lo que realmente importa es la paz, la seguridad emocional y alguien cuyo futuro encaje con el tuyo.
"Estás loca". Lo sé pero yo te cuidaría enfermo, no te dejaría por temas económicos, te ayudaría a cumplir tus metas y sueños, te defendería de todo, si no tienes yo estaré para ti y eso me hace diferente a las otras.
La pareja influye mucho en la vida de uno, por eso hay que estar con alguien que te impulse a ser mejor, que te motive a estudiar, a mejorar tu estado físico y mental, a crecer personalmente y laboralmente. Alguien que sea tu equipo y que sume, no que reste.
Camilo una vez dijo:
Sabía que ella merecía algo mejor,
pero sabía que me dolería verla al lado de alguien más, entonces mejoré,
mejoré por amor, mejoré para no perderla”.
Y creo que todos deberíamos pensar igual, no importa si eres hombre o mujer.
El amor te enseña a mejorar.