Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.
Poco se habla de la crisis de los 28 cuando te empezas a preguntar si queres ser madre y te das cuenta que tenes pocos años para la mision imposible de buscar un varón que te ame y que no sea tan pelotudo
Terminé de ver el documental de Fernando Báez Sosa y tengo algunas cosas que decir:
La entereza de sus padres emociona
Gran laburo de producción
Testimonios valiosos
Fernando tenía grandes amigos
Tomei es un ser nefasto
La hna de los Pertossi otra soreta
Siguen sin pedir perdón.
Nada de lo que pueda escribir define quien soy. Mi locura por Messi no se compara con mi fanatismo por Maradona. Pero a mi, Maradona, me salvo la vida. En algún momento del 2007 (algún momento es marzo, esas fecha no se olvidan), coincidimos en una clínica de rehabilitación.