La historia nos da a elegir: ser espectadores del sistema que excluye, o protagonistas de las decisiones. Griten con su prensa caviar cuanto quieran: las aprobaciones son del Congreso, y JP, AN, BG, O y compañía forman parte de él.
Ratificar a Julio Velarde es consolidar nuestro sometimiento a las políticas económicas del FMI, BID, BM y la Reserva Federal. No reclamemos cambios, si la economía nunca cambia.
Pierde tiempo el Parlamento discutiendo el permiso del presidente para salir al exterior. Esto solo debe hacerse cuando la salida es más de cinco días, el resto es circo.
Se fue al retiro el general más longevo de la PNP, Óscar Arriola Delgado, hombre al servicio oligárquico, quien condujo la institución de manera mediocre, aumentando exponencialmente la criminalidad y la corrupción, persiguió opositores políticos y terminó por entregar la seguridad del Estado al FBI. Las estadísticas y los resultados respaldan esta conclusión.
Cecilia Chacón en entrevista nos demuestra un desconocimiento total de los conceptos de ideología, política y programa. Si no sabe el A,B,C, de la política, es mejor evitar pronunciarse. Claro, es el nivel standar de la derecha peruana.
A 53 años del golpe de Estado en Chile, el legado de Salvador Allende permanece como símbolo de la defensa de la democracia y la soberanía de los pueblos.
¿Cómo es que el Ejecutivo pretende ahora tener facultades para legislar y afrontar los problemas del país, si tuvieron 73 congresistas y casi siempre contaron con mayoría en el Congreso? Los problemas que hoy denuncian son consecuencia del sistema que ellos mismos crearon.
🇨🇺🇨🇱ǀ Salvador Allende🗣️:
Después di cuenta de la calidad intelectual, el sentido humano, la visión continental que tenía el Che y la concepción realista de la lucha de los pueblos. «Podría decirte que fui amigo del Che».
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Los titulares de Defensa e Interior no tienen ningún plan para contrarrestar la inseguridad ciudadana. Ahora se subordinan a las estrategias de Washington, evidenciando su profunda incapacidad e improvisación.
50 años de la muerte de Mao Tse Tung. El mejor pensador acerca de la contradicción dialéctica sobre la práctica: "Existen dos tipos diferentes de contradicciones: las contradicciones entre nosotros y el enemigo, y las contradicciones en el seno del pueblo". Las primeras son antagónicas (irreconciliables) y las segundas no-antagónicas (reconciliables). Si no hay contradicción, no hay roce, no hay fricción, no hay chispa, no hay movimiento, por tanto, el impulso al desarrollo sería imposible. Esto conduce a la síntesis correcta y son producto de tres fuentes: la lucha por la producción, la lucha de clases y la experimentación científica.
SOBRE LA REORGANIZACIÓN DEL MINISTERIO DE SALUD
Vladimir Cerrón
La reorganización del MINSA para que sea un éxito debe basar sus políticas en la descentralización de la salud pública y abolir la desconcentración que ha operado hasta ahora. Los gobiernos regionales deben ser responsables absolutos de la salud pública en sus regiones y para ello se necesita transferirles facultades exclusivas, no compartidas ni delegadas, en la materia.
El D.S. 014-2026, del 8 de septiembre de 2026, considera: "revisión integral de su organización y funcionamiento, a fin de identificar y corregir duplicidades, superposiciones, vacíos o fragmentación de funciones". Para lo cual debemos empezar por desaparecer al Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), porque los gobiernos regionales tienen sus gerencias regionales de Infraestructura y no es posible que en este siglo el MINSA tenga que duplicar, diseñar, licitar y ejecutar una posta, centro de salud o inclusive un hospital en una región; es inaudito.
En realidad, el PRONIS tiene funciones en la penumbra, como son: tercerizar los servicios de salud pública al área privada, mantener una casta burocrática en el ministerio, mantener sueldos dorados y negociar con las consultorías que no sirven para nada. Lo mismo ocurre en Educación con el PRONIED.
El MINSA solo debe tener un papel rector; no puede ser ejecutor; claro que debe mantener algunas facultades jerárquicas específicas que le permitan autoridad fiscalizadora sobre los gobiernos regionales. Por ejemplo, debe marcar las metas en el tiempo para que cada región garantice la existencia de hospitales especializados, como en Junín, que cuenta con cuatro: hospital materno infantil, hospital neoplásico, hospital de medicina tropical y hospital clínico quirúrgico docente. Más adelante, garantizar el hospital oftalmológico, hospital de medicina física y rehabilitación, hospital de ciencias neurológicas, hospital pediátrico y hospital de salud bucal.
En Lima, el MINSA ni siquiera puede construir el Hospital Dos de Mayo o el Hospital Arzobispo Loayza, los que se caen a pedazos, por lo que recentralizar sería un desatino total. Esto ocurre porque la gran Lima Metropolitana no tiene un gobernador regional, porque hasta El Callao lo tiene, aunque tiene un alcalde con rango de gobernador, pero con facultades no vinculantes, lo cual les permite desentenderse del trabajo.
Lo cierto es que Lima, en complicidad silenciosa con el MINSA, se ha propuesto destruir lo poco que queda de la salud pública en atención secundaria, “cediendo” este gran mercado a la salud privada, tercerizando sus obligaciones, enmascarado de falsas filantropías, como los hospitales de la Solidaridad, que no son más que empresas privadas y de municipal solo usufructúan el logo.
Por otro flanco, el MINSA tiene a EsSalud como un ministerio paralelo, lo que impide que los principales sistemas de salud pública en el país no tengan objetivos comunes. Por ejemplo, MINSA trabaja ampliamente en la atención primaria preventiva, pero para EsSalud esa no es la prioridad, sino la atención secundaria. No digo que estén mal, sino que ambos no se complementan a falta de un solo capitán del barco. Es momento de que el sistema tenga una sola cabeza, que MINSA y EsSalud estén al mando de un solo ministro, pero manteniendo cada quien su estructura propia, por el momento.
Los médicos deben tener indicadores precisos sobre los cuales se pongan en función cada amanecer. El principal indicador es la mortalidad infantil (muertes de niños menores de 1 año por cada 1,000 nacidos vivos), el más importante para medir la calidad de salud de un país por razones estructurales.
Indicador sensible a las desigualdades: las pequeñas diferencias en ingresos, educación y acceso a servicios generan cambios, revela brechas sociales, económicas y territoriales; refleja eficiencia del sistema; y es comparable internacionalmente.
En síntesis, es un “termómetro integral” que muestra si las políticas estatales funcionan o no. Es sencillo entender: si un país vacuna a sus niños, baja la mortalidad; si mejora hospitales, hay parto seguro; y, si reduce la morbilidad, aumenta la esperanza de vida. En nuestro país, la mayoría de los colegas ni siquiera saben cuánto es nuestra mortalidad infantil, tampoco les importa, y el homólogo EsSalud tiene otras prioridades.
La atención primaria es vital si se quiere hablar de reorganización y modernización; eso implica prevención de enfermedades de todo tipo, incluyendo la neoplásica, lo que infiere chocar con la industria farmacéutica, las aseguradoras de salud, etc., es decir, con la oligarquía financiera. ¿Estará dispuesto el ministro Dyer o la presidenta? No podría asegurarlo.
Los programas de médico de la familia, odontólogo por colegio, psicólogo por colegio y residentado médico regional, o como quieran llamarlos, son claves para dar un salto y cuentan con leyes que los respaldan. Además, todo centro de salud de atención primaria, secundaria o de instituto debe cumplir obligatoriamente tres funciones: asistencia, docencia e investigación. Si no se dan estos pasos, no pasa nada en el MINSA.
Perú Libre apoya a Nicaragua y, por el contrario, condena la imposición de presidentes en LATAM con fraudes electorales e intromisiones de la potencia del norte.
Perú Libre rechaza la ruptura de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, como señal de nuestro neocolonialismo. Irán es el pueblo que le ha dado dignidad al mundo en la lucha contra el imperialismo.
Grave error: "El ministro de Salud, Luis Dyer, dice que la descentralización no funciona y que los sectores de educación y salud deberían “regresar a Lima". La descentralización es un proceso continuo, democrático, inclusivo e irreversible. Los gobernadores están en la obligación de defenderla.
La designación del excongresista, Alfredo Pariona Sinche, como asesor de la Defensoría del Pueblo es un insulto a la sociedad. Un premio a la deslealtad, al transfuguismo, al arribismo y al parasitismo, a pesar de su improductividad legislativa. El defensor del pueblo Josué Gutiérrez comete un craso error.
El paso siguiente al imperialismo es el colonialismo. Tres etapas definen su derrotero: desde la transportación de capitales, el establecimiento de monopolios, hasta la anexión territorial. El Perú pasa por la segunda y Palestina por la tercera.
Los generales (r) Luis Pérez Documet y Jesús Delgado Rojas, no solo deben pagar por este caso, sino por las decenas o centenares de estudiantes ejecutados extrajudicialmente. En la UNCP se produjo el genocidio universitario más grande del Perú y Latinoamérica: 250 estudiantes entre asesinados y desaparecidos, 10 profesores y 15 administrativos. ¡Claro, no era La Cantuta, no era capitalina, era una de cholos, no daba plata, ni fama! No hay ni un soldado preso.