En el mil seiscientos un cura del altiplano al ver los colonizadores en Potosí, entrando a una mina de plata, dijo -descubrieron la puerta del infierno-
Los inoperantes de Conmebol se asustaron porque River hizo un recibimiento hermoso y genuino. Pero cuando se les desmadra un partido en serio se hacen bien los boludos
Me miraba con ojos claros, cándidos, amables, y me miraba desde una tradición de trece mil años de edad; un modo de pensar y un modo de vivir tan antiguo, tan firme, íntegro y coherente que daba a un ser humano la capacidad de olvidarse de sí mismo, una criatura que mira.