Los tenistas argentinos no tienen ninguna cancha de césped en Buenos Aires para preparar esta gira.
Sin embargo un argentino, que entrena en cemento antes de viajar, llega y gana un ATP 500 en pasto.
El milagro nacional, una vez más.
Hay derrotas que duelen y después está esto.
Anoche fue de esas noches donde el hincha de San Lorenzo no pudo apagar la cabeza ni un segundo.
Te quedás pensando en cada penal, en cada decisión, en cada “¿y si…?”.
Hace mucho tiempo no me iba a dormir con tanta bronca y tristeza.
Los hinchas de San Lorenzo hoy deberíamos tener feriado por duelo o en su defecto un vale para abrazos interminables. La estamos pasando realmente mal.
Ahí pasó el partido más doloroso en muchísimo tiempo y una desgracia más para la inexplicable sucesión de hechos que venimos sufriendo los hinchas de San Lorenzo desde hace años.
Estoy destruido.