Hay que tener claro que lo de Adorni no es ni evasión impositiva ni enriquecimiento ilícito. Es lavado de dinero agravado (13 años de prisión). Todo lo demás es verso.
A Cristina la metieron en cana los tipos que fueron a Lago Escondido, los tipos que fueron a jugar al pádel a casa de Macri. Todo ese proceso judicial estuvo viciado de irregularidades, de nulidades…
En la Causa Cuadernos ahora aparecen 27 tipos que dicen: “me apretaron”. Y los 27 sostienen lo mismo: “me dijeron que si yo declaraba que «hubo guita» salía, y si no me tenía que ir a la celda”.
El sistema judicial se basa en el principio de inocencia y en la necesidad de probar culpabilidad. Y por eso la famosa frase “in dubio pro reo”. Si no está claro, si las pruebas no son contundentes, si hay dudas, no se puede condenar: en caso de duda, a favor del reo. Y eso en el proceso que culminó con la condena a Cristina está violado de cabo a rabo.
Comparto un segmento de mi intervención en Que Vuelvan Las Ideas, por @somosradioam530
Indulto, amnistía, a través del Congreso, del Poder Ejecutivo o de donde sea más rápido, la obligación del peronismo es liberar a Cristina, y el que se haga el boludo, se lo enfrenta y punto.
Para comprender la extraña confesión de Adorni: El delito más evidente que cometió tiene hasta 13 años de prisión. Es lavado de activos agravado, art. 303 inc. 2 b) del Código Penal.
Por eso argumenta que la fortuna es anterior a su calidad de funcionario público. Es para que su imputación penal y eventual condena sea menos grave.