@tabordacrist Nuestro Faraón Juan Perón designó al FASCISTA Alberto Ottalagano rector interventor de la UBA en 1973 para enderezar esa cueva de jipies, liberales y marxistas.
Milei le pide a Israel que se ponga del lado de Argentina en la Causa Malvinas y dice que sancionará a quienes estén vinculados en proyectos de saqueo de recursos en nuestras islas.
Los libertarios tiran al tacho sus principios globalistas y reconocen que el lado correcto es el Nacionalismo, por lo menos en este caso.
Nada para criticar en lo declamado, veremos si se hace realidad.
Jesús no era asquenazí.
Jesús no era sefardí.
Jesús no era talmúdico.
Jesús no era sionista.
La lengua materna de Jesús era el arameo, no el hebreo moderno.
Jesús creció en Galilea, tierra de los gentiles, no en Judea, tierra de los judíos.
Jesús, según la carne, proviene de la tribu de Judá —era un judaita—, no un edomita convertido al judaísmo rabínico, como la clase gobernante en Jerusalén y como los judíos actuales.
Los judíos de hoy no tienen absolutamente ninguna relación —étnica, y mucho menos espiritual— con Jesús de Nazaret. No pueden reclamarlo como suyo.
Jesús de Nazaret pertenece a los mansos de la tierra, a aquellos que no se jactan de la grandeza de su etnia, sino en la sencillez de su fe.
Jesús pertenece a los pobres, a los débiles, a los despreciados, a los mutilados y a los masacrados bajo los escombros; no a la falsa élite religiosa que los asesina en «nombre de ser la raza elegida de Dios».
Entienda quien pueda ...
A la izquierda, el soldado Eduardo Vallejo, muerto por una esquirla cuando ocupó la guardia que se negó a hacer el soldado Edgardo Esteban (aquel que luego ensuciaría a sus camaradas con el panfleto “Iluminados por el fuego”).
A la derecha, el Soldado-Maestro Julio Cao, que fue voluntariamente a la guerra, aunque no le tocaba, y murió en combate, dando así un ejemplo de grandeza a sus alumnos.
Ambas esculturas son obra del gran artista nacional Carlos Leonardo Gómez y acaban de ser inauguradas en el Museo Malvinas de Buenos Aires, que conduce el veterano de guerra coronel Esteban Vilgré La Madrid.
Honor al soldado Vallejo.
Honor al soldado Cao.
Honor al escultor Gómez.
Honor a la Fundación Héroes de la Patria.
Honor a Vilgré La Madrid, que - como era de esperar - inmediatamente comenzó a ser atacado con falsas denuncias.
Cerremos filas alrededor de él.
Hace 83 años, se producía contra el régimen de la Década Infame por parte de un Grupo de Oficiales Nacionalistas, la Revolución Nacionalista del GOU.
VIVA EL GOU 🤚🏻🇦🇷
"Hay un sistema que nos dice que Perón era nazi... que Rosas era tirano... que San Martín era malo... loco, todo eso está hecho para que cuando vayamos a pelear, no nos sobre patriotismo y argentinidad"
Ricardo Iorio, profeta en su tierra.
Obviamente la urgencia va a ser la misma que hace 11 años si su receta para resolverla fue oponerse al punitivismo, pintar banquitos de rojo, hablar con la “e” y poner el foco en los hombres heterosexuales en vez de en los asesinos.
Hoy 27 de Mayo se comienza a cumplir un nuevo Aniversario de la Batalla de Darwin- Pradera del Ganso. Hace 44 años.
. Era un día nublado y lluvioso... al anochecer sería tenebroso.
Que la Patria jamás olvide a los Héroes que allí quedaron!!* 🇦🇷🙏
Que el diputado "Bertie" Benegas Lynch vaya a llorarle a Satanás, porque Argentina nació católica.
Argentina nació católica, en el sentido histórico y cultural profundo, y eso es un hecho innegable. El catolicismo no fue una importación tardía, sino el cimiento mismo de la formación del territorio que hoy es Argentina.
Desde la Gobernación del Río de la Plata (1534), las ciudades se fundaban con iglesia matriz en la plaza principal (Santiago del Estero 1553, Córdoba 1573, Buenos Aires 1580, etc.). Órdenes religiosas (franciscanos, jesuitas, dominicos, etc.) evangelizaron y organizaron la vida social, educativa y cultural.
El movimiento emancipador fue profundamente católico. De hecho, de los 29 firmantes del Acta de Independencia de 1816, 11 eran sacerdotes, entre ellos mi tío tataratatarabuelo, el dominico Fray Justo Santa María de Oro. El clero participó activamente hasta el punto que en Argentina muchos religiosos y sacerdotes son "padres de la patria".
Si retrocedemos a 1810, la Revolución de Mayo se justificó en gran medida con argumentos de teología escolástica y lealtad al rey católico frente a la invasión napoleónica (que amenazaba la fe). La idea de "nación católica" fue central en el imaginario de la época.
Luego veamos el dicho anti constitucional de este diputado de LLA: La Constitución de 1853, en el artículo 2, dice claramente:
"El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano".
Esto no significa que se declara al catolicismo como religión oficial del Estado (se rechazó esa propuesta), pero le da un estatus preferencial: sostenimiento económico, patronato (hasta reformas posteriores), requisito de ser católico para presidente/vice (eliminado en 1994), y promoción de la conversión de indígenas. Al mismo tiempo, el artículo 14 garantiza que "todos los habitantes de la Nación... profesen libremente su culto".
Esta dualidad de sostenimiento católico más libertad de cultos refleja el espíritu de los constituyentes: poblar el país con inmigrantes europeos (muchos no católicos) sin romper con la identidad histórica católica mayoritaria. Por eso Argentina alberga la séptima comunidad judía más grande del mundo, así como a 7 millones de evangélicos y 1 millón de musulmanes.
Argentina es, desde hace más de 170 años, uno de los países más tolerantes de Hispanoamérica en materia religiosa, precisamente porque combinó su raíz católica con apertura práctica.
La identidad argentina se forjó en plazas con cruces, procesiones, devociones marianas (Luján es central) y un calendario cultural católico. Negar eso sería como negar el idioma español o el derecho romano en nuestra tradición jurídica. Al mismo tiempo, el liberalismo argentino (con Alberdi, mi tío tatarabuelo Domingo F. Sarmiento, y otros) incorporó la libertad religiosa como herramienta de progreso y poblamiento.
Es legítimo criticar abusos o malas intervenciones políticas de ciertos obispos, pero desconocer que "Argentina nació católica" es borrar la historia. La grandeza del país ha sido poder ser católico en raíz y plural en práctica. Eso es lo que la Constitución intentó equilibrar, con más éxito que fracasos.