No pensaba entrar en esta conversación, pero creo que nadie que se considere Mafin debería mantenerse al margen. Ha llegado el momento de establecer límites frente a ataques sistemáticos y, sobre todo, injustos.
He dicho varias veces que esta es mi primera experiencia en un fandom y, si bien hay cosas con las que no estoy de acuerdo y opiniones que no comparto, aquí he encontrado una comunidad que no sabía que necesitaba. Un lugar donde compartir, sí, mi obsesión con la relación entre Marta y Fina, pero también donde he podido apreciar y apoyar el trabajo de artistas increíbles, donde por primera vez me uní a un círculo de lectura y he descubierto música y obras maravillosas. Un espacio donde hay solidaridad y acompañamiento para quienes lo necesitan y donde yo misma, en momentos bajos, he encontrado ese comentario amable que tanta falta me hacía.
Desde fuera siempre miré los fandoms con cierto desdén, en buena medida por esa imagen generalizada de personas obsesionadas con algo y completamente acríticas frente a ello. Y claro que aquí hay personas así, pero no somos todas, ni creo que seamos la mayoría.
Lo que he encontrado es una comunidad bastante más sofisticada de lo que muchos parecen suponer, constituida, además, en buena medida por personas queer, cansadas del queerbaiting y de que se nos utilice para conveniencia de las producciones, pero se espere de nosotras que seamos consumidoras pasivas, incapaces de cuestionar lo que vemos en pantalla.
Y esto no es ninguna anomalía. Hace décadas que los estudios sobre fandoms hablan de cultura participativa: los fans no solo consumen, también interpretan, cuestionan, crean y construyen comunidad. Henry Jenkins lleva hablando de ello desde 1992. Suzanne Scott, por su parte, ha estudiado cómo las industrias culturales se benefician de esa participación mientras intentan limitar la crítica.
Tampoco hace falta investigar demasiado para encontrar comportamientos verdaderamente extremos en otros fandoms, desde ciertas comunidades de series hasta fenómenos documentados en el K-pop. Comparado con eso, y desde lo que yo he observado, Mafin me parece un fandom bastante moderado. Que existan comportamientos individuales cuestionables no convierte a toda una comunidad en agresiva o tóxica.
Por eso, que en medio de la organización del evento de @CyniscaLive se lance una publicación tan desafortunada, metiendo en el mismo saco a quienes han expresado dudas perfectamente legítimas, me parece un completo despropósito. Porque sí, es legítimo preguntarse qué libertad tendrán las actrices para expresarse cuando la moderadora, anunciada mucho después de la venta de boletos, forma parte central del equipo de guionistas de la serie. Especialmente cuando llevamos tres meses cuestionando precisamente las inconsistencias de esos guiones.
Ya basta de que domine la pereza intelectual cada vez que se nos quiere criticar. Dejen de decir genéricamente que somos un fandom agresivo y tóxico. Si lo que les incomoda es un fandom crítico, díganlo claramente. Si lo que esperan es que consumamos gustosamente todo lo que nos ofrecen, independientemente de su calidad, también.
Está más que claro que se trata de una serie diaria y que, formalmente, ni Marta ni Fina conforman la pareja central. Pero dejen de escudarse en el formato para justificar inconsistencias narrativas imperdonables y de negarles protagonismo cuando se reclama tiempo en pantalla, mientras se aprovecha su popularidad como si fueran protagonistas.
Hasta aquí mi TED Talk, pero es que, de verdad, un poquito de vergüenza.
Y a @CyniscaLive: si van a organizar un evento del que evidentemente obtendrán un beneficio económico, hagan la tarea y escuchen a su audiencia. Si, como ustedes mismas han señalado, son una organización independiente, compórtense como tal. Conozcan a su público objetivo, entiendan sus inquietudes y no confundan el cuestionamiento legítimo con la agresión.
Es de primero de marketing.
“Fina sintió un revuelo profundo y pesado en la boca del estómago. Un calor líquido y denso. Pensó en Bianca otra vez, intentando aferrarse a la razón: ella podría entenderlo, ¿no es cierto? Bianca sabía perfectamente lo que Marta significaba. Sabía que fue el amor de mi vida. Con lo que ninguna de las dos contaba —ni Fina ni Bianca— era que a Fina se le fueran a remover absolutamente todas las células del cuerpo, ardiendo de puro deseo, con solo sentir a Marta respirar cerca”
Oneshot sobre la segunda primera vez de las #mafin (que nos robaron) en https://t.co/FEP2w1ifqc
“Fina sintió un revuelo profundo y pesado en la boca del estómago. Un calor líquido y denso. Pensó en Bianca otra vez, intentando aferrarse a la razón: ella podría entenderlo, ¿no es cierto? Bianca sabía perfectamente lo que Marta significaba. Sabía que fue el amor de mi vida. Con lo que ninguna de las dos contaba —ni Fina ni Bianca— era que a Fina se le fueran a remover absolutamente todas las células del cuerpo, ardiendo de puro deseo, con solo sentir a Marta respirar cerca”
Oneshot sobre la segunda primera vez de las #mafin (que nos robaron) en https://t.co/FEP2w1ifqc