te levantas un domingo, hacen 14 grados, te pones un buzo largo medio gastado, pones la pava y te haces unos mates bien amargos. la felicidad está ahí, en el otoño, no busquen más
hace años que ya no tiene un lugar en mi vida quien dice ser mi “padre”, pero siempre aparece (con algún mensaje, un comentario), hace daño y se va.
le pido que siga con su vida señor, yo soy feliz con la que tengo y con quienes están desde siempre