Hoy quiero creer que hay fraude. Me rehusó a aceptar que haya tantos hijueputas incapaces de sentir empatía en Colombia o peor aún aceptar que la ignorancia llega a este nivel sin solución aparente.
En segunda vuelta. Nunca tuvimos de candidato a un hombre tan decente y tranquilo como Iván. Nunca tuvimos de candidato a un tipo tan turbio y violento como Abelardo. Y aún así aquí estamos, en la incertidumbre. Para pensar.
El voto de castigo me parece tan soso, tan miope. Tú quieres castigar a Gustavo Petro, pero él va a estar pensionado y, por mucho, exiliado cómodamente.
Pero la colega periodista, la amiga que defiende el ambiente o que necesita una IVE no. Ellas se quedan aquí castigadas.
De acuerdo, Petro no hizo nada. Solo aumentó el salario mínimo, creó el contrato laboral para aprendices del SENA, adelantó la jornada nocturna a las 7 pm, restituyó el 100% de recargos dominicales y festivos, eliminó el servicio militar obligatorio, impulsó el Servicio Social para la Paz, aumentó el turismo en un 137%, redujo la mortalidad materna y llevó agua potable a más de 2,1 millones de colombianos.
Nada, no hizo nada. Solo entregó más de 1.500 ambulancias, recuperó el San Juan de Dios, vinculó a más de 30.000 jóvenes al programa Jóvenes en Paz, destruyó 22.000 laboratorios de coca, prohibió las corridas de toros, garantizó el derecho a la protesta, fortaleció los apoyos a adultos mayores, eliminó la prima especial de los congresistas, formó a más de 400.000 campesinos en el SENA, entregó millones de paquetes alimentarios y le devolvió más de 2,5 millones de hectáreas de tierra a manos campesinas.
Sí, Petro no hizo nada o al menos eso dicen quienes no aceptan que el primer gobierno progresista cumplió y profundizáremos el cambio este 21 de junio con Iván Cepeda y Aida Quilcué.
El crecimiento económico es importante. Pero la pregunta verdaderamente relevante para una sociedad es quiénes participan de ese crecimiento y cómo se distribuyen sus beneficios.
Los datos publicados por el DANE ofrecen una respuesta contundente.
Entre 2024 y 2025, la pobreza monetaria cayó de 31,8% a 28,0%, lo que significa que cerca de 1,8 millones de personas salieron de esa condición en un solo año. Pero quizá el dato más revelador es otro.
El ingreso real de los hogares ubicados en el primer quintil de ingresos, es decir, el 20% de hogares con menores ingresos del país, creció 11,8%. El del segundo quintil aumentó 10,4%, el del tercero 10,3% y el del cuarto 8,4%. En contraste, el ingreso real del quintil de mayores ingresos creció apenas 0,5%.
Esto significa que la mejora de los ingresos fue significativamente más intensa en los segmentos históricamente más rezagados de la distribución del ingreso.
Esa es una de las apuestas centrales del gobierno del presidente Gustavo Petro: que el crecimiento económico no se mida únicamente por el comportamiento de los agregados macroeconómicos, sino también por su capacidad para mejorar las condiciones materiales de vida de las mayorías.
Los datos sugieren que Colombia está avanzando en esa dirección. No solo porque la economía crece, sino porque una parte cada vez mayor de los beneficios de ese crecimiento está llegando a quienes históricamente habían recibido una menor participación de sus frutos.
Es curiosa la manera en la que el aumento del salario mínimo dejó ver dos cosas. La primera, el encono del clasemediero que de repente se dio cuenta que 5 millones son dos mínimos, entonces no era tanta plata para creerse acaudalado y diferente al resto de proletos que somos.
🚨 ÚLTIMA HORA | Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes y reconocidos constitucionalistas acaba de emitir un comunicado en el que sostiene que la nacionalidad estadounidense de @ABDELAESPRIELLA sería incompatible con el ejercicio de la Presidencia de Colombia (1/2)
AGRESIVO E IRASCIBLE
Sujetos como De la Espriella, son predecibles.
Cuando se les dice la verdad con serenidad y firmeza, reaccionan agresivos e irascibles. Utilizan un lenguaje vulgar, ofenden, intentan hacer daño verbal y, probablemente, físico. No razonan, ponen al descubierto sus más primarias pulsiones.
En mi vida política he lidiado muchas veces con individuos así. Creen que su agresividad, sus gritos y su gesticulación agresiva logran infundir respeto o miedo.
A De la Espriella se le derrota con la firme serenidad y con el poder de la verdad, que no tiene él, pues es un ser sin escrúpulos.
Los jugadores de la selección Colombia son el mejor ejemplo de que el ascenso social en Colombia viene casi siempre con una pérdida de conciencia de clase. Eso y el espíritu paramilitar del uribismo que contaminó a toda la clase alta.
La constituyente no va.
Así lo confirmó @IvanCepedaCast esta mañana, en línea con su histórico compromiso con la defensa de la Constitución del 91, sus conquistas y los derechos humanos. Eso lo vamos a defender y lo vamos a profundizar.
En aras del diálogo por la unidad, y a partir de la escucha de múltiples sectores, estamos de acuerdo en que es el paso correcto en esta coyuntura.
Esto era lo que le faltaba a nuestra campaña: creatividad, música, color, alegría, memoria e historia. Ahora si vamos a ganar y en esta segunda vuelta #MeLaJuegoPorLaVida