Nada lo corre de eje. Nada lo debilita. Nada le saca el foco y el instinto ganador y competitivo. Nada ni nadie van a superarlo como el mejor de todos los tiempos. Privilegiados los que pudimos disfrutar en vida desde su primer partido hasta el último.
Recién vuelvo a casa y me entero.
Es increíble que tenía todo para ser campeón, ya saboreaba ganarlo después de mucho tiempo soñando y flaqueó en el momento donde no hay que equivocarse y con toda su gente expectante.
Quizás sea el próximo año, Oscar Piastri