Twitteros, aprendan a manejar un bajo perfil. Disfruten sus logros con su círculo más cercano y no le abran la puerta a la envidia ni a la codicia. No todo merece ser exhibido. A veces es mejor avanzar en silencio y dejar que los resultados hablen por ustedes. Que quienes los critican o les desean mal descubran lo que han conseguido por sus hechos y no por lo que publican, porque el éxito verdadero no necesita anunciarse para ser real.
Kast le sigue dando material a los estandaperos, ahora se burlan de su pelea con el niño en Villarrica:
“Y lo terrible como no se ve el niño, es como el presidente peleando con una reja”