Por culpa de Abelardo le cogí fastidio a la camiseta de la selección Colombia, no soy de usar la camiseta, pero ahora que veo a alguien con camiseta de fútbol lo relaciono con ese hombre repugnante.
Hace ocho años eran Duquistas, hace cuatro Rodolfistas y ahora, en franca decadencia, se dicen Abelardistas.
Son una corriente sin propuestas y sin ideas que sobrevive únicamente por la desinformación de los medios tradicionales.