Definitivamente no somos nada para nadie, puedes estar siempre ahí, puedes perjudicarte a ti en favor de los demás, puedes poner en prioridad antes que a ti, pero no hará que les importes ni se queden.
El amor real no siempre llega bonito. A veces entra destrozando todo lo que creías seguro: la confianza, los planes, las noches sin llorar. Te quedas ahí, mirando el techo a las 3 a.m., preguntándote por qué diste tanto a quien solo tomó. Pero en ese dolor hay una verdad que pocos aceptan: cada lágrima te está quitando la venda de los ojos. Te está enseñando a no rogar, a no ignorar banderas rojas, a no conformarte con migajas disfrazadas de amor. Hoy duele como el demonio, mañana dolerá menos. Y un día vas a mirar atrás y agradecer que te rompieran, porque te reconstruiste más fuerte, más sabio y menos dispuesto a entregar tu paz. Tú mereces un amor que no te deje en pedazos. Sigue sanando.
Da igual cuánto hagas por la gente. Puedes ayudarles, solucionarles la vida y estar siempre ahí, que aun así nadie lo valorará.
Las personas no cambian, y los que siempre miramos por los demás acabamos apagándonos poco a poco.
Triste, pero al final todo termina siendo así.
A veces siento que no te estoy superando, solo estoy aprendiendo a vivir sin hablarte, sin verte, sin saber de ti. Pero el sentimiento sigue ahí, escondido en lo que no digo.
Hay personas que llegan demasiado pronto. Personas que te enseñan a querer de verdad, pero que no sabes corresponder como merecen.
Y con el tiempo entiendes que no todas las personas que fueron importantes están destinadas a quedarse, pero sí a enseñarte algo que no se olvida.🧡
—¿Qué es amar?.
—Amar… es pensar en alguien cuando cae la noche, y desear, en silencio, que todo le haya salido bien.
—¿Aunque no esté contigo?
—Sobre todo entonces. Amar es pedirle al mundo, cada noche, que cuide a esa persona especial… y que lo devuelva a casa con bien.
—Entonces amar es una forma de cuidar… sin tocar.
—Exacto. Y de quedarse, incluso cuando uno está lejos. ⭐️💫