Debajo de toda su cháchara anti-establishment, Jordi Graupera no es más que un xenófobo de derechas que aspira exactamente a lo mismo que cualquier otro espécimen del liberalismo castizo: una poltrona institucional sufragada con dinero público.
@JoanTarda El dret a decidir ni existeix ni es decideix a Madrid. La sobirania nacional resideix en el poble espanyol, del qual emanen els poders de l'Estat. Per què a hores d'ara segueixes enganyant?
@luis_cabal@JavierArocaA Ya se lo digo yo: NO. No tiene otra que la extrema derecha (la española, con las autonómicas mira hacia otro lado) lleva ya un año y oiga, le funciona porque Ferreras y Barceló siempre tienen hueco para él. #ClinkCaja
Doneu-me 68 diputats. 18 mesos, ni un dia més. Els darrers pressupostos autonòmics. Ara sí que sí. Jugada mestra. Sóm República. Confia. Fes una donació i calla.
La de presos políticos que prometen en la cortes de la capital del Estado que les oprime, como diputados, y representantes, del mismo.
Lo normal de las dictaduras, vamos.
Hay que tenerlos de cemento armado.
@iguardans@miqueliceta Tanto a Ernest como al resto del mundo Indepe no les avergüenza ya nada por varios motivos: ni tienen vergüenza, ni moral y como los suyos les compran toda la mercancía por muy averiada que esté sólo les queda su hipocresía, cinismo, gestos cara la galería y performances a tope.