Hay actores que fingen llorar en pantalla. Y luego está Emma D’Arcy, cuya entrega es tan absoluta que hasta un moco involuntario termina por convencernos de que no estamos viendo una interpretación, sino una emoción real. Denle el Emmy de una vez.
@frajosecordoba@dracortezmaria Lo cuál sigue siendo una tremenda estupidez, o son dólares o son euros, no me puedes decir 10$ a tasa euro, dime directamente 10€
Uno le explica a un extranjero el tema de los servicios públicos en Venezuela y cómo el agua te puede durar meses sin llegar y no lo comprenden, menos que se vaya la electricidad todos los días por horas. Si un extranjero no entiende eso, imaginen lo que pasa en sus cabezas con el tema político, algunos de ellos empapados de ideas de izquierda, al final terminan reduciendo el debate a “el imperio yankee vs la autodeterminación de los pueblos” otros sí lo hacen deliberadamente y por eso vemos a tantos propagandistas 24/7 escribiendo tantas estupideces para sumar voluntades a su favor. Allí está la guerra comunicacional que también debemos afrontar.
Raúl, no es necesario que mientas por tu sesgo ideológico porque quedas demasiado expuesto frente a gente que tiene muchísima más información y experiencia que tú.
En Venezuela no existe el empadronamiento como en España. Chávez destruyó hasta el sistema postal, así que no hay un sistema funcional con los domicilios de los ciudadanos. El registro civil y el registro electoral siguen separados por orden del chavismo, aunque por ley debían fusionarse hace más de 20 años. No lo han hecho para evitar auditorías.
No existen partidos de ultraderecha en Venezuela ni hay líderes de ultra derecha en Venezuela. La oposición es un conglomerado de izquierdistas marxistas (como Bandera Roja), socialdemócratas (como AD y otros), liberales (como el Vente de María Corina), socialcristianos y algunos pocos conservadores que ni de cerca le llegarían a la derecha española.
Y no, cerros no se escribe en mayúscula ni se romantizan. Son comunidades donde la gente ya tenía partida de nacimiento, cédulas y derecho al voto décadas antes de que tu dictador tropical favorito llegara al poder.
Sus condiciones de vida han empeorado en los últimos 25 años. Los miles de millones de dólares del petróleo se gastaron más en propaganda, como la que te llegó a Europa, que en mejorar la vida de la gente.
Por eso se han ido más de 9 millones de migrantes y seguirán aumentando.
@Leuzxl@Annabellariveea En Venezuela el régimen tiene restringido el acceso a X (Twitter), por lo que para entrar necesitas una VPN, por ello dice que la cuenta reside en North América.
¿Pero qué va a estar sabiendo un zurdito sobre eso? Lo de ustedes es blanquear dictaduras
@rolitofree @VictorMCordero1 @AlvarezSaraC No es lo mismo un negocio que una vivienda, obviamente si tienes un negocio te van a cobrar absolutamente todo, pero ponte a creer que si un sector completo de petare deja de pagar la luz se la van a cortar
@rolitofree @VictorMCordero1 @AlvarezSaraC "Se paga" son muchos los que no pagan eso ya que no hay consecuencias directas, nadie te va a cortar la luz o el agua por no pagarla
Soy elitista. Detesto la marginalidad y el malandreo. Detesto ir a la playa y que cada toldo esté compitiendo con el de al lado para ver quién pone su música marginal más duro. Con toda la música bella que existe en el mundo, escuchan la más fea y te obligan a que tú la escuches también a todo volumen. Eso debería ser ilegal. Odio lo groseros que son los venezolanos que dicen una grosería por cada dos palabras. Aprendan a expresarse. Odio el victimismo, la lloradera, el andar por el mundo mendigando ayuda mientras se portan mal. Odio que prácticamente todos los políticos durante casi un siglo hayan sido corruptos y socialistas, y que eso es solo un reflejo de lo que ocurre en todos los niveles de la sociedad. Y odio que los políticos más corruptos y socialistas andan ahora reclamándole a otros países pq no los ayudan. Qué vergüenza.
Amo a Venezuela, pero odio la cultura marginal y malandra que se apoderó del país y lo destruyó. El chavismo surgió como reflejo del mal comportamiento de gran parte de los venezolanos, no al revés.