Cuando las cosas vienen de Dios, no se tiene que forzar nada, todo encaja perfecto, todo llega a tiempo, las puertas correctas se abren, la persona idónea llega, porque Dios no se equivoca.
Querido Dios, sé que tienes un plan perfecto para mí, regálame paciencia para esperarlo, consciencia para reconocerlo, dirección para seguirlo y constancia para permanecer en él